Vinissimus.com Valoración de Álvaro Palacios sobre la añada 2009: «2009 ha sido un excelente año: mientras un invierno lluvioso y un abril inundado por las lluvias dejaban pocas esperanzas a la previsión de calidad, mayo abría la leyenda de uno de los veranos más calurosos y sobre todo secos de la historia. Las temperaturas llegaron a superar los 37º C en el mes de junio y julio llegó en plena ola de calor, con 12 mm de agua en lluvias sueltas a lo largo de varias semanas. Agosto fue todavía más seco que julio, con un par de tormentas poco pródigas en agua (10 mm.) y con temperaturas que alcanzaron máximas de 39 grados, lo que representó muchas horas de sol y de calor: un verano seco y ardiente en extremo que limitó el crecimiento de las bayas y redujo la cosecha a menos de tres cuartas partes.En septiembre el calor continuaba, aunque las mínimas descendieron sensiblemente, sobre un clima de escasas precipitaciones para las fechas, y en las primeras jornadas de octubre tuvimos algunas tormentas eléctricas y chubascos dispersos hasta el día 13, en que las temperaturas bajaron de forma acusada. Una semana después, los días 19 y 20 vendimiamos L'Ermita y la misma noche, cayó la lluvia más cuantiosa desde abril. Ya amanece con escarcha y niebla y toda la cosecha metaboliza en vino los azúcares intensos de sabor, dentro de la bodega. La Garnacha ha reivindicado más que nunca su condición de uva mediterránea. Ha transformado la situación más árida y tórrida en un fluido vibrante, refrescante y cítrico. Ha producido un milagro, un vino alegre, fantástico y vivaz. Quizá las reservas hídricas del invierno y el mes de abril cedieron la frescura a las plantas bajo el sol. ¿Quién lo sabe? La escasez en el fruto y el estrés de la vides también serán un factor determinante en la gran consistencia y la gustosidad de los vinos de esta añada 2009. Esta cosecha abre nuestro corazón humilde ante la majestuosa naturaleza que nos inunda de magia y de capricho, de vitalidad física y de caricias estremecedoras. Enorme sustancia entramada por filamentos fibrosos dulces y aromáticos. ¡Un fenómeno precioso!»