Es una bodega estupenda, su decoración es fabulosa,
tienen gran variedad de vinos, me encantó!
Y sobretodo el trato de los que trabajan allí.
Están el jefe, una señora y un chaval, que por cierto el chaval entiende mucho de vinos a pesar de su edad, a mi siempre me recomienda vinos, y siempre acierta!
Tienen bastante variedad a todos los precios y el chico que atendió, muy joven, fue amable y desde luego sabe vender. También llevan a cabo cursos de cata.