El nombre de la DO Conca de Barberá viene de “cuenco”, por su peculiar situación geográfica: una hoya rodeada de montañas al norte de la provincia de Tarragona. Reconocida en 1989, abarca 9.000 hectáreas de viñedos, la mayoría plantados sobre suelos calizos, pobres en materia orgánica. Las montañas que rodean la comarca la protegen de los vientos que afligen otras zonas. El clima es mediterráneo, aunque con veranos que pueden ser fríos, llegando a aparecer heladas.
La DO Conca de Barberá es conocida tradicionalmente por sus vinos blancos, que suponen un dos tercios de su producción. Sin embargo, últimamente los productores se están atreviendo con tintos que pueden llegar a alcanzar la categoría de Gran Reserva, y que se pueden degustar con la famosa butifarra de la zona. A destacar los rosados elaborados con la variedad local Trepat, ligeros, frescos y muy afrutados.
(fuentes: www.winesfromspain.com y www.doconcadebarbera.com)