La DO Rueda se convirtió en 1980 en la primera de Castilla y León en ser reconocida como tal. Se reconocía así su centenaria tradición en vinos blancos elaborados a partir de la uva autóctona Verdejo. Situada al noroeste de Madrid, es tierra llana, de suaves ondulaciones, atravesada por el Duero de este a oeste. El clima, continental atlántico y ventoso, está marcado por las lluvias, que cuando son uniformes dan lugar a cosechas excelentes.
Los vinos blancos que hacen famosa a la DO son caldos con cuerpo, aromas frutales y matices anisados, de un color amarillo pajizo. Los espumosos son frutosos con aromas almendrados; los rosados, limpios, frescos y brillantes, de un coloro rosa fresa; los tintos, elaborados como en Ribera del Duero, están bien estructurados y son sabrosos en boca. Hay que destacar, por último, los vinos de licor, secos, de sabor ligeramente tostado, cuyo máximo exponente, el Dorado, se remonta a siglos de tradición.
(fuentes: www.apoloybaco.com y www.dorueda.com)