Situada en el centro de la península, la DO Manchuela formaba parte de la DO La Mancha hasta 1882, aunque alcanzó su estatus de Denominación de Origen en 2004. Está enmarcada entre los ríos Júcar y Cabriel, y su situación en la meseta, donde las lluvias escasean pero el sol se asoma durante gran parte del año, proporcionan una uva que madura lentamente y sin riesgo de enfermedades.
La seña de identidad de la DO Manchuela es la producción de vinos jóvenes, sobre todo tintos, intensos en color y aromas frutales y de taninos persistentes; pero también blancos, de color amarillo pálido, aromáticos, afrutados, de una viva acidez y frescos; y rosados, de intensidad aromática a frutas y ligera acidez. Todos para degustar con la variada gastronomía manchega.
(fuentes: www.do-manchuela.com y www.winesfromspain.com)