Leemos en elmundovino.com que las cinco principales bodegas bolivianas han decidido unir esfuerzos para promocionar los “vinos de altura” del país. Siguiendo ese hilo, hemos querido profundizar un poco en lo que se está haciendo en un país al que es raro mencionar cuando se habla de vino pero que, sin embargo, tiene su granito de arena que aportar.
En Bolivia hay dos zonas principales donde se produce vino: Tarija y Chuquisaca. Ésta última es la primera región a la que llegó la vid procedente del Perú. Un siglo más tarde los agustinos y jesuitas llevaron la uva a Tarija, que es hoy día la región donde más empuje tiene la industria vitivinícola.
Aunque ya en los 70 se hicieron tímidos intentos de modernización de la producción del vino, en esos años comenzó la verdadera industrialización, en la último década el sector se ha renovado y se han introducido nuevas variedades (casi todas francesas).

Las condiciones climáticas y ambientales son muy especiales porque se encuentran lejos de las latitudes en las que normalmente se elabora vino. Lo que más destaca es, sin embargo, la altura de los viñedos: entre los 1.600 y los 2.400 metros por encima de nivel del mar. Dicen los productores que esto da a sus vinos mayor riqueza aromática.
Más allá de los vinos tradicionales tinto, blanco y rosado, Bolivia tiene una bebida propia que no llega a ser vino aunque sí está hecha de la uva Moscatel de Alejandría: el Singani, un interesante destilado.
En Bolivia el consumo de vino es todavía minoritario, la cerveza gana por goleada, pero lo cierto es que en los últimos años el consumo y la producción han aumentado. En 2007 se produjeron en el país andino 72.000 hectolitros y se consumieron 26.000. No es mucho, pero la tendencia es al alza.
Sin embargo, el vino es considerado de mejor calidad que la cerveza. La diferencia, como casi siempre, está en el precio. Sólo las personas de una cierta edad y de clase media-alta se lo pueden permitir. Por suerte, poco a poco el vino nacional es mejor y se vende a precios más asequibles y, si se hacen las cosas bien, el consumo de vino boliviano debería seguir creciendo, tanto dentro como fuera de las fronteras de Bolivia.
De hecho, algunos vinos ya están empezando a hacerse un nombre y otras bodegas como Kohlberg, Casa Grande o La Concepción están trabajando para hacerse un hueco en el mercado.
Para saber más:
- El vino boliviano en números.
- Vinos de altura.
- Rutal del vino de Tarija
La idea surgió hace ya algunos años pero, como casi siempre en estas cosas, faltaba el empujón definitivo. Éste llegó en la forma del BBVA Open Talent: la excusa perfecta para poner en marcha el proyecto, para empezar a trabajar en serio. Y en ello están, “a tope”, según nos cuenta Fabián Pedrero, alma mater de Maridaje Digital.
¿En qué consiste Maridaje Digital? Es muy sencillo: se trata de digitalizar las cartas de lo restaurantes, la de comidas y la de vinos, de manera que el restaurador pueda modificarla, imprimirla, convertirla en PDF, compartirla vía Internet o incluso dársela a los clientes en una pizarra electrónica en lugar de la tradicional carta.

De esta manera, un restaurante grande o con muchas referencias ahorraría en costes, ya que no tendría que imprimir decenas de cartas. No sólo eso: imaginemos que se nos acaban varias referencias de vinos, que cambiamos el menú o que tenemos un plato especial del día. La carta digital permitiría hacer cambios al instante. Es más, si se acabara un vino, éste desaparecería automáticamente de la carta.
Al restaurador no le haría falta instalar ningún software: se hace todo a través de Internet. El equipo de Maridaje Digital es consciente de que muchos restauradores crean sus cartas con otros programas como Word, y por eso el programa permitirá transformar esos documentos en una carta digital.
El programa también da la opción de darle un diseño a la carta e imprimirla pero es que, además, Fabián Pedrera cuenta con el boom de los teléfonos móviles y de los e-book, lo que daría la posibilidad al cliente de consultar la carta en su dispositivo sentado tranquilamente a la mesa.
Pero, entonces, ¿por qué se llama maridaje digital? Pues porque la “opción final” sería enlazar ambas cartas con otra de maridajes, de maner que fuera mucho más fácil para el cliente decidir qué vino quiere tomar en función de los platos ha elegido.
Pedrera y su equipo tienen claro a qué público quieren llegar y están convencidos de que su idea soluciona muchos problemas a los restauradores. Sin embargo, no se bajan de la realidad y por eso están en contacto con algunos restauradores para saber cómo piensan y qué piden.
Por ahora, Fabián dice que les interesa la idea pero les ve todavía “un poco perdidos” en el uso de las nuevas tecnologías e Internet. “Muchos tienen web pero son encargadas y luego no se dedican a ellas”. “Hay falta de costumbre con Internet, explica Fabián, “pero está al caer, en el momento en que uno se lance”…
Tienen claro también que Maridaje Digital tiene que ser un servicio universal, que pueda usarlo desde el bar más pequeño hasta el restaurante de más nivel. Por eso están estudiando los precios. Se plantean incluso ofrecer un primer mes gratuito para que los interesados vayan probándolo.
En todo caso, por ahora todo está en fase inicial aunque “todo se ha acelerado mucho” con el BBVA Open Talent. A pesar de todo, quieren ir poco a poco, aunque tienen “la cabeza a tope” y están trabajando mucho para tener pronto algo que mostrar. Estaremos muy atentos.
Las Navidades son días de comidas y cenas entre amigos y familiares. Es la época del año en la que aprovechamos para darnos esos caprichos culinarios que en otras épocas no nos atrevemos. Es la época en la que aprovechamos para disfrutar de vinos más caros, de estupendos cavas y de champanes cuyos precios rozan, cuando no sobrepasan, lo prohibitivo.
El maridaje es central, ya que precisamente por ser comidas especiales el vino suele acompañarlas y elegir el adecuado para cada plato no es tarea fácil.
Por eso, aquí os ofrecemos algunos consejos. Siempre a modo de líneas generales. Lo más importante en estos casos es probar, probar y probar. Los moldes a veces están hechos para romperse
Normalmente se intenta respetar un orden a la hora de servir el vino. Lo normal es empezar con los espumosos como el cava o el champán. Esto puede parecer raro en España, donde están acostumbrados a usar el cava en el brindis final de la noche.
Lo cierto es que ambos vinos son estupendos para comenzar con los entrantes. Unas ostras, una cigala o incluso, si alguien quiere dar un paso atrevido, el sushi. Otro vino clásico de aperitivo es el Jerez, sobre todo los finos y manzanillas. Perfecto para combinarlo con una sopa de pescado o un buen foie.
Luego lo normal es pasar a blancos. Unos pastelitos de hojaldre o las gulas (o angulas para el que pueda) agradecerán el vino pero también es válido para la mayoría de entrantes, siempre teniendo cuidado y sabiendo que salvo que sea un blanco potente, en general aguantan mal los sabores fuertes.
Una advertencia más: aunque los pescados se suelen maridar con vinos blancos hay algunos que son muy grasos o tienen sabores demasiado intensos. Ojo también a las salsas que acompañan. Un tinto joven de Ribera del Duero o de Castilla La Mancha nos puede hacer un buen apaño.
Así podemos enlazar con los platos fuertes. Cada carne tiene su truco aunque aquí seguramente los criterios sean menos estrictos. El pollo al horno, por ejemplo, según con que lo acompañemos puede soportar un tinto o un blanco. El pavo mejor acompañarlo con un vino más suave, con madera: tempranillo de La Rioja o de La Mancha.
Carnes más sabrosas como el cerdo o el cordero necesitan de vinos más potentes. ¿Por qué no maridarlas con un Priorat o un vino del Somontano? Ojo, igual que con el pescado, todo dependerá de con qué acompañamos la carne. Y recordad una regla de oro: si usáis un tinto para cocinar la carne, bebed ese mismo tinto en la comida.
Los postres dan mucho juego también. Ojo con el chocolate, dificilísimo de maridar, aunque hay valientes que se atreven con un vino tinto dulce de Jumilla (por ejemplo, para acompañar el turrón de chocolate) o un Jerez.
Este último y el Cava aparecen de nuevo en escena aquí. Son perfectos para maridar postres a base de almendras como los polvorones o los turrones. Y si después de tanto comer, no se llega con fuerzas al postre no pasa nada: los PX de Montilla Moriles serán un broche perfecto y tan dulce como el mejor turrón de Jijona.
Por supuesto, estos son unas líneas maestras que podéis traspasar cuanto queráis. Innovar y probar, es la base de la gastronomía. Seguro que tenéis buenas ideas para acompañar a vuestros platos de estas fiestas.
Todos los maridajes que os proponemos:
Este mes os traemos algo muy especial y que seguramente no gustará a todos: Glögg o vino caliente.
Se trata de una costumbre que viene del norte de Europa. Cuando llega el frío (lo que suele coincidir con la Navidad) se abren puestos en la calle que sirven esta bebida especiada de gusto particular.
Dicen que esta costumbre viene de la necesidad de deshacerse del vino que ya no sirve porque se ha pasado o porque sobra. Así, siempre se ha asociado a vino de mala calidad y, por lo tanto sabor, aunque este uso ha cambiado.
Hay muchas maneras de hacerla. Hay quien le pone clavo, canela, anís y un toque de limón y naranja. Esta es, seguramente, la receta más básica pero otros le añaden brandy, miel, azucar… Se mezcla, eso sí, con agua muy caliente. Como veis, las posibilidades son muchas. Tantas que hemos descubierto que no sólo se usa el vino tinto, también el blanco y hasta el oporto.
Se trata de una tradición que ayuda a pasar los rigores del frío sin dejar de disfrutar de un vaso de vino. ¿Lo habéis probado?
El alcohol siempre ha sido difícil de maridar con el deporte. No sólo por las juergas que se gastan algunos futbolistas, que también, sino porque se trata de un alimento difícil de encajar en las dietas de los deportistas.
Sin embargo, el vino debe de arrastrar algún tipo de valor que parece interesar a los equipos porque no son pocos los casos de unión entre esta bebida y el deporte. Hace tiempo os hablábamos de algunos jugadores metidos a bodegueros, pero hay otros casos.
El más reciente es el del Atlético de Madrid, club de fútbol que el pasado jueves día 9 presentaba su primer vino oficial. Se trata de un Ribera del Duero elaborado por las bodegas Viña Solorca que representarán al club durante 5 años. La primera tirada constará de 250.000 botellas.
No es el único caso. Sin ir más lejos, el Real Madrid también tiene vino oficial. En su caso se trata de un caldo de la DO Bierzo que lleva sus etiquetas desde 2003.En Chile, el club más conocido, el Colo Colo, se apuntó a la moda pero parece que no ha cuajado.
También el baloncesto se ha apuntado, aunque en este caso la simbiosis es al revés: es el equipo el que lleva nombre de vino: Valladolid Blancos de Rueda.
Si se piensa bien, tanto el baloncesto como el fútbol suponen un enorme vivero de clientes potenciales. Los seguidores del deporte son, en su mayoría, hombres, igual que el bebedor (y comprador) medio de vino es hombre. Las bodegas lo saben y lo aprovechan.
¡Ah! Lo que te decíamos antes de que el vino tiene difícil encaje en la dieta del deportista, quizás no es tan cierto…
Los Reyes Magos se adelantan en Vinogusto
Nueva página de inicio, búsquedas más rápidas, navegación más intuitiva, visibilidad reforzada para nuestros clientes… ¡Parece que a Sus Majestades de Oriente les gusta el vino e Internet!
Una página “Inicio” y una página “Vinos” para Vinogusto
Hasta ahora, la pestaña “Vinos” de Vinogusto servía de página de inicio y combinaba el contenido genérico y el contenido exclusivamente orientado al vino. Los usuarios habituales preferían visitar Vinogusto.com por el simple placer de descubrir las novedades, de leer las opiniones de los usuarios, y aprender. Los nuevos usuarios reclaman una visión de conjunto de la página y una explicación del concepto.
A partir de ahora, la página “Vinos” se concentra exclusivamente en la búsqueda y descubrimiento de vinos: por criterios de búsqueda, por maridajes y por regiones vitivinícolas.
La página “Inicio” explica Vinogusto a los nuevos usuarios e invita a descubrir las diferentes facetas del mundo del vino.
Pestañas permanentes y más legibles
Algunas pruebas con usuarios han mostrado que:
- las pestañas actuales no eran lo suficientemente legibles
- pocos usuarios saben que un clic en el logo te devuelve a la página de inicio,
- la sección “Profesionales” no estaba lo suficientemente diferenciada del resto de la página.
Finalmente hemos optado por pestañas permanente y más legibles.
Búsqueda y navegación más rápidas
Cerca de 150.000 vinos, 75.000 direcciones de bodegas, tiendas, alojamientos, restaurantes y bares de vinos, 143.912 contribuciones de usuarios, 508.545 fotos, 704 videos y cerca de 15.000 usuarios inscritos… Una herramienta de búsqueda a la altura de nuestro contenido era necesario.
Hemos optado por Sphinx, motor de idexación “full text” particularmente preciso usado entre otros por dailymotion, netlog o craiglist. Los resultados no se hacen esperar: las búsquedas son ahora entre 10 y 100 veces más rápidas.
Mejor visibilidad de nuestros clientes
La visibilidad de nuestros clientes se ve reforzada con:
- inserciones “a descubrir” animados en todas las páginas,
- una sección “a descubrir” específica en cada sección principal (inicio, bodegas tiendas, enoturismo, bares y restaurantes).
El perfeccionamiento de Vinogusto es para nosotros un trabajo y una preocupación permanentes, así que no dudes en hacernos llegar todos tus comentarios o sugerencias. Las tendremos muy en cuenta para próximas mejoras.


