Resulta curioso que mezcle estos dos vinos en el mismo post. Uno, el 200 Monges Gran Reserva 1996 pertenece a la línea clásica y otro el Pintia 2004 nos muestra todo el potencial que resurge en Toro.
Hacía ya tiempo que el 200 Monges Gran Reserva 1996 se encontraba en mis vinotecas pero, no me acuerdo cuanto exactamente pero varios años. Tampoco es que se trate de una botella muy especial, pero nunca encontré una buena compañía para abrirlo en casa hasta este verano y eso se ha notado, creo que tiempos mejores ha visto ya este vino.
Reconozco que lo abrí con prisas y nos pidió tiempo a gritos y la última copa demostró más que la primera pero aún así prevaleció la madera. Es un vino que fué elaborado con un 85% de tempranillo, un 10% de graciano y un 5% de mazuelo procedentes de viñedos de más de 25 años. Fermentó 11 dias entre 24 y 28 ºC y permaneció con los hollejos 25 dias más. Clarificado con clara de huevo y criado durante 24 meses en barricas nuevas de roble francés y americano a los que hay que añadir 36 meses más en botellero.
En copa resultó color cereza suave con ribete cobrizo, con cierta viveza y con lágrima media-baja. En nariz presiden los tostados, las cerezas cercanas a guindas, mentolados, de fondo un ligero cacao y como comenté, pide tiempo. En boca los taninos están bien pulidos, es largo, de nuevo presiden los tostados, el clasicismo, las cerezas guindas, resulta sabroso y con un matiz elegante, pero longevo y falto de más expresividad.
Por su lado, Pintia 2004, sigue en la magnífica línea que demostró en añadas anteriores:
La copa la llena de picota de capa alta con ribete granate, oscuro y resulta con profundidad. En nariz nos ofrece ciruelas, moras, regaliz negra, cacao, tostados cremosos, intensidad, profundidad más frescura, notas de vainilla y crema pastelera, incluso un ligero especiado de fondo. Nariz compleja. En boca los taninos están presentes pero ya pulidos, es largo, sabroso, llena la boca, de nuevo ofrece frutas maduras, las mismas moras y ciruelas que en la nariz, también surge otra vez la vainilla, la cremosidad. Tanto sus 15% y la madera están integrados. Resulta un equilibrio entre presencia y elegancia. Un estupendo vino.
Dos vinos cercanos en espacio y tiempo pero lejanos en concepto.
Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.
Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines
La agricultura natural o ecológica aún no está muy reconocida en España. Es raro, aunque cada vez menos, encontrar productos con la etiqueta “bio” o “natural” en el supermercado y, cuando es el caso, suelen ser más caros que sus competidores sin esas etiquetas. Son, casi, productos para gourmets.
Sin embargo, cada vez hay más personas que se preguntan cómo afectan a nuestro organismo los productos químicos que se utilizan habitualmente en la agricultura, qué efectos tienen. Y, aunque se trata de productos que han sido aprobados por los organismos correspondientes, muchos consumidores se sienten inquietos.

Los vinos naturales o ecológicos surgen de esa preocupación y de una filosofía muy clara: si se trabaja bien tanto la tierra como la planta y el posterior proceso de elaboración del vino, los aditivos son innecesarios. Y si, encima, los efectos a largo plazo de estos productos químicos no están del todo claros, su uso es prácticamente una irresponsabilidad.
Este es el punto de partida de los elaboradores de vino natural, aunque juegan otras razones igual de importantes, como el respeto al medio ambiente. Verter herbicidas o insecticidas en los cultivos puede acabar con el equilibrio del ecosistema de la zona ya que muchos de ellos no son lo suficientemente selectivos y arrasan con todo.
En España se ha creado una asociación de Productores de Vinos Naturales, de la que forma parte Laureano Serres, con quien hablábamos ayer, con la idea de mover el tema, de encontrar un hueco en el mercado y en la mente de la gente, y de ayudar a otras bodegas que quieren recorrer el mismo camino. Por supuesto, esta asociación no incluye a todas las que producen vino natural en España, hay muchas otras.
Se pueden dar dos casos de vinos ecológicos. Por un lado, los productores que eligen usar uva que no ha sido tratada químicamente pero luego sí usan productos químicos durante la elaboración del vino. Es condición suficiente para poder optar a los certificados varios de producto ecológico.
Para suplir el uso de productos químicos de síntesis en el tratamiento del viñedo, se usan abonos naturales, insecticidas ecológicos y técnicas como la poda en verde que permiten que la uva reciba más sol y por tanto madure mejor, o el uso de insectos que son enemigos naturales de las plagas dañinas para la vid.
Sin embargo, hay algunos elaboradores que optan directamente por limitar al máximo el uso de química, tanto en el viñedo como en la posterior elaboración del vino. Entre los productos químicos que se dejan fuera en la producción de vino ecológico destaca sobre todo el anhídrido sulfuroso.
Conocido como sulfuroso por razones prácticas, se usa por dos razones: para matar a las bacterias y levaduras negativas para el vino, y para evitar las oxidasas que lo pueden estropear. Se utiliza desde hace cientos de años y actualmente la cantidad en el vino está limitada.

Pero, además, se dejan de lado el ácido tartárico que se usa para regular la acidez de los vinos; las levaduras artificiales que se añaden para completar o modificar la fermentación; el ácido cítrico que se utiliza para la corrección final de la acidez de los blancos…
En algunas zonas este tipo de productos se usa más que en otros. El Nuevo Mundo, en general, muestra menos escrúpulos a la hora de corregir sus vinos mientras que en países como Francia ha sido un trauma cuando han tenido que usarlo para salvar los vinos de una mala añada.
Una vertiente más, muy curiosa, de los vinos naturales son los vinos biodinámicos. Hace un tiempo os hablábamos en este blog de una bodega manchega que se dedicaba a este tipo de agricultura, que tiene en cuenta factores como las fases de la luna, la posición de los astros y otros que rozan lo esotérico (cuando no lo sobrepasan), lo que les ha procurado no pocas críticas.
También se escuchan críticas de quienes consideran que todos los vinos necesitan de la intervención del hombre para su elaboración, es decir, no surgen como una manzana o una naranja directamente de la tierra, y por lo tanto no tiene sentido hablar de vino natural.
Los defensores del vino natural se defienden y lo comparan, por ejemplo, con el zumo de naranja “natural”, apelativo que los diferencia claramente de aquellos a base de concentrado o que han sido mejorados con el añadido de todo tipo de vitaminas. Con el vino pasa lo mismo, dicen: está claro que hace falta el hombre para hacer “zumo de uva”, pero de ahí al uso de tartárico, sulfuroso y todo tipo de productos químicos hay una diferencia.
Sin embargo, cuando se habla de lo que realmente hay que hablar sobre un vino, es decir, su calidad, su valor como bebida, al final la opinión general sobre los vinos ecológicos en todas sus variantes es bastante positiva. Son vinos diferentes, sí, pero llevan bien grabados en su adn el rastro del tiempo y de la tierra. Y eso, como consecuencia, los hace únicos.
Este mes os traemos una nueva receta de Directo al Paladar. Se trata de una pizza con un toque muy original que nos trae Pintxo:
“Ayer fue tarde de estrenos en la televisión. Por ejemplo, fibrilando, aunque no fue la única. La verdad que estuvo bien completa. Y se dio la casualidad que nos juntamos varios amigos en casa, y aunque parezca mentira algunas veces merece la pena hacer unas pizzas caseras. En este caso una de pollo, trigueros y salsa Jack Daniels.
En mis vacaciones en un Brit Market compré una cantidad de salsas, que por aquí no se ven, de asombro. Entre ellas iban cuatro salsas elaboradas con Jack Daniels. La original, que aquí he utilizado, una picante, ahumada y barbacoa. Y la verdad que están riquísimas.”
Sigue leyendo la receta de Pizza de pollo, trigueros y salsa Jack Daniels.
Se lo hemos puesto difícil a nuestro enólogo particular, Antonio Rubio, para maridar esta receta, pero él se ha defendido con mucha cintura con una propuesta triple:
“Complicado plato, muy especiado y difícil de maridar. En el caso de querer optar por un vino tinto, la mejor solución sería un pinot noir sin mucha madera, por ejemplo alguno de la zona de Sonoma en California.
También otra opción podría ser un blanco aunque en este caso si necesitaremos el aporte de una buena madera para que no se nos venha abajo. Por ejemplo podríamos jugar con un chardonnay en madera francesa.
Pero si de verdad no os la queréis jugar (como es mi caso) optar en caso de duda por un buen rosado fresquito. A mi personalmente me producen debilidad lo de la zona del Somontano, quizás por su carácter moderno alejado de las clásicas uvas y elaboraciones españolas.
En este caso os recomiendo Inés de Monclús que solamente os costará unos 5 euros. De bonito color intenso, frutas rojas y gominolas en nariz y sensación fresca y dulce en boca. ¡Seguro que cae más de una botella!”
El mundo del vino no es ajeno a esta nueva manera de afrontar la agricultura, que aboga por no usar productos químicos y por trabajar la tierra de la manera más respetuosa con el medioambiente posible. Cada vez más bodegas se apuntan a esta manera de elaborar vino y una de ellas es el Celler Laureano Serres.
Laureano fue de todo antes de lanzarse al mundo del vino. Estudió ingeniería y trabajó para una central nuclear y para La Caixa, hasta que finalmente decidió lanzarse a la aventura y dedicarse a una pasión heredada: “En casa siempre hemos tenido viñas”, cuenta.

Su primera experiencia en una cooperativa, en la que intentaban hacer vino de calidad, fue frustrada cuando se metió la política de por medio. Por eso, empezó a elaborar vino en casa a su modo, sin usar levaduras artificiales ni otros aditivos y limitando mucho el sulfuroso.
Laureano tuvo mucho miedo a que el vino no durara. Pero sí, aguantó y el gran empujón final se lo dio la visita de Benoît Valée, gerente de la tienda de vinos naturales L’Anima del Vi, quien le permitió contactar con toda “la movida del vino natural en Francia”.
Eso le dio “mucho aire para trabajar de esta manera”. Y desde entonces, sus vinos han sido lo que la naturaleza ha querido, sin retoques, sin sulfuroso de más, sin virutas para darle ese toque de madera tan de moda, sin levaduras ni tartáricos…
Sin certificación ni denominación de origen.
En realidad, el no añadir nada al vino durante su elaboración es una cuestión aparte. Sólo por el hecho de que las uvas sean de agricultura ecológica Laureano tendría derecho a la certificación pero él ha renunciado igual que renunció en 2006 a ser parte de la DO Terra Alta porque le pedían que cambiara sus vinos.
“La etiqueta ecológica no quiere decir nada”, asegura Laureano quien dice basarse en “la confianza directa del cliente” para vender y distribuir sus vinos. Sin etiqueta ecológica ni DO que ampare sus vinos, sólo le queda que el consumidor pruebe el vino y “compruebe los efectos”.
Para Laureano, el otro camino en la elaboración del vino es el de la “uniformizacion de gustos, el desparpajo en el uso del sulfuroso, vinos que una vez abiertos están muertos porque ya estaban muertos antes”. El camino, también, de Parker, cuyo método de puntos Laureano no acaba de entender: “Busca una perfección que no sé dónde puede estar, en el vino hay muchos parámetros pero al final en la copa tiene que haber un producto vivo”.
Laureano crítica esa especie de cerrazón a vinos diferentes. “Hay quien dice que los vinos naturales son oxidados… Pues vale, ¿por qué no? Los parámetros para juzgar un vino son demasiado estrictos”.
La Asociación de Productores de Vinos Naturales
Precisamente con la idea de generar un poco de movimiento en España, de preocupación por estos temas, a principios de 2008, él y otras bodegas como Barranco Oscuro crearon la asociación de Productores de Vinos Naturales.
Afirma que no se hizo por una cuestión de marketing, sino por crear “un punto de encuentro, que fuera algo serio”. También asegura que no tienen vocación de monopolio, sino que existen para ayudar a otras bodegas que recorran o quieran recorrer el mismo recorrido que ellos
Por ahora han creado una página web donde exponen su código, más que unas normas, una manera de entender la producción que surge de manera natural, sin imposición a nadie. Además, dieron a luz en El Toboso al 1er Salón de Vinos Naturales con bastante éxito.
“No hacer nada implica hacer más”
Hay que matizar un aspecto. Los vinos naturales son lo que la naturaleza quiere, claro, pero eso no significa que no haya muchísimo trabajo del hombre detrás. “No hacer nada implica hacer más”, explica Laureano, “es más complicado no sulfatar que sulfatar, tener el campo limpio, no estresar a la planta buscando alto rendimiento”…
Para Laureano hay muchas razones para hacer vinos así. Una es la salud. No sólo porque hay personas que son alérgicas a la química, sino también por los efectos que esa química puedan tener en el cuerpo.
Por ejemplo, Laureano está seguro de que el sulfuroso es el causante de los dolores de cabeza asociados al consumo (excesivo) de vino y de hecho están llevando a cabo investigaciones para establecer si el sulfuroso satura el trabajo de la vitamina B, la encargada de metabolizar el alcohol.
Además están los efectos de herbicidas e insecticidas en el organismo a largo plazo, en el equilibrio del ecosistema y en la uva misma. Laureano lo tiene claro: “Es difícil que haya vida en una uva con química… Y necesitamos la vida”.
Enlaces relacionados:
- Blog de Laureano Serres.
- Artículo de Benoît Valée sobre vinos naturales.
Septiembre 2009: Venta Mazarrón 2009, tinto, Vino de la Tierra de Zamora
Tercera añada con “lacre” para este tinto que exhibe la mejor cara de la tempranillo, nuestra variedad tinta más importante por su versatilidad y capacidad para elaborar grandes tintos (basta pensar en Rioja y Ribera del Duero) y que consigue una brillante expresión en otros muchos lugares del viñedo español.
Es el caso de la Tierra del Vino de Zamora, que sigue el cauce vitícola del Duero y puede presumir de un importante patrimonio de viñas viejas adaptadas al terreno. Con la ventaja de que este origen, supuestamente más humilde, repercute favorablemente en el precio. Venta Mazarrón es un excelente tinto que aúna la calidad frutal de estos viñedos singulares con la complejidad que aporta su crianza en roble francés y americano.
Un vino fiel a su estilo y a su origen que se distingue por su excelente carácter fruEtal, fragante y potente. En esta añada 2006 destaca además por su madurez, sutileza y agradable golosidad. Un tinto para disfrutar, avalado por su impecable trayectoria de “lacre” y que, además de una compra excepcional, constituye todo un descubrimiento.
Precio: 10,45 € ,con I.V.A por botella. Pedido mínimo: 6 botellas
Venezuela no es un país de tradición vinícola. Generalmente, los venezolanos han bebido sobre todo cerveza y whisky, y el vino es un producto que se ha relacionado casi siempre con los inmigrates europeos. Además, a primera vista se trata de un país de clima tropical, en el que la vid no encuentra las condiciones idóneas para crecer.
Sin embargo, como en toda norma existen excepciones, por pequeñas que sean. En Venezuela, también las hay.
Por un lado, el consumo de vino está creciendo cada vez más, gracias a las importaciones de caldos de otros países. Chile es el mayor exportador al país (un 60% del total) gracias a sus precios competitivos y a sus privilegios aduaneros con Venezuela.
Las cifras de consumo bailan mucho, entre los 0.4 y los 5 litros per cápita al año, muy poco en todo caso comparado con los más de 90 litros de cerveza que consumen lo venezolanos anualmente. Sin embargo, gracias a esas ayudas arancelarias a la exportación de las que goza Chile y también Argentina, cada vez se compra más vino en Venezuela. De 2005 a 2006 aumentó un 25% la venta de vino en el país, unos 5 millones de litros más.
Por el otro lado, la producción de vino ya es un hecho. Y con resultados sobresalientes. Sin embargo, es todavía muy limitada, reducida prácticamente a las Bodegas Pomar. Situadas en el estado de Lara, se trata de una aventura compartida por la empresa venezolana Empresas Polar y el grupo francés Martell.
Para Gilberto Pagua, autor del reconocido blog venezolano la Casa de Antociano, los vinos de Bodegas Pomar “son un gran logro tomando en cuenta que nuestro país no tiene una ubicación muy favorable para el vino (estamos montados en el Ecuador)”. Y destaca de ellos los espumosos “que son una grata sorpresa para cualquier foráneo.” Para elaborarlos utilizan sobre todo variedades foráneas, francesas y españolas, como tempranillo, syrah o chenin blanc.
La región donde se asientan sus 120 hectáreas, Carora, es la que mejor cumple los requisitos climáticos para la elaboración del vino, con una variación de 14 grados entre el día y la noche, y escasas lluvias. Curiosamente, esto permite realizar dos vendimias, al contrario que en los climas más templados.
Sin embargo, no es Bodegas Pomar él único intento de hacer vino en Venezuela: el Centro de Desarrollo Vitícola Tropical y Vinícola investiga la producción de vino en zonas tropicales en la región de Zulia, que sin embargo tiene suelos más pobres y peor clima que Lara.
Para Antociano, esta actividad “es más un experimento” que un intento firme por elaborar y luego comercializar vino. Por cierto, en Zulia elaboran Juvita, la bebida “para mantener la juventud eterna” que dio a conocer el presidente Chávez en una de sus intervenciones en su programa de la televisión.
En definitiva, Venezuela, un país tropical con alguna sorpresa enológica por descubrirnos.
Hace un par de meses inauguramos nuestro Calendario del Vino. La idea es recoger todos los eventos que ocurran en el mundo vitivinícola para que estéis informado. Ferias, catas, degustaciones, presentación de bodegas, fiestas… Cualquier cosa que esté relacionada con el vino, ¡para que no os lo perdáis!
Un ejemplo de lo que ocurrirá en las próximas semanas son las Noches con Nombre Propio que organiza la DO Rías Baixas para promocionar el Albariño. Una idea orginal: cada noche desde el 17 de septiembre hasta el 8 de octubre, un bar de Madrid adoptará un nombre propio.
Luis, Carlos, Javier, Ana… Si tu nombre coincide con el del bar esa noche, te regalan una botella de albariño. Parece que esta vez sí se han estrujado la creatividad para promocionar el vino de una manera divertida y especial.
La DO Rioja también busca nuevas maneras de difundir la cultura de vino y lo hace precisamente con Cultura. El Rioja y los 5 Sentidos es música, monólogos, danza… Algunas de las bodegas de esta denominación acogerán estas actividades hasta el 18 de septiembre.
Por otro lado, el 16 de septiembre, Catavino, Citilab y Sommelier Alummni organizan un encuentro del vino 2.0 en el que la variedad Bobal será la gran protagonista. Precisamente una variedad que es muy utilizada en Alicante, región que organiza su Muestra del Vino y la Gastronomía, Firavinum.
Como veis, hay de todo pero seguro que hay mucho más. Si sabéis de otros eventos, no dudéis en hacérnoslos llegar a info@vinogusto.com para que aparezca en nuestro Calendario del Vino.
No corren buenos tiempos en el Marco de Jerez. No sólo ahora, un momento crítico para la denominación como es la vendimia, sino desde hace ya meses, años. Y es que las ventas de vino de Jerez han bajado, sobran botellas, sobran uvas, los trabajadores de las bodegas se quejan de sus condiciones de trabajo y en el Consejo Regulador las peleas a la hora de cambiar y aprobar el reglamento…
Hemos hablado con Francisco Guerrero, presidente sectorial de viñas de Asaja, que nos ha confirmado el panorama: “el Marco lleva en crisis ya varios años”. Las razones son varias pero la solución para Guerrero parece única: que suban las ventas de vino.
Y es que el principal problema es que hay sobreproducción de uvas. En un momento en el que las ventas no dejan de caer, un 35% en los últimos años, esto se traduce en un stock de botellas sin vender. Más de 40.000. Y claro, los bodegueros no quieren más uva. Este año está prevista la recogida de unos 90 millones de kilogramos de uva de las que se calcula que sobrará un 27 por ciento.
En Jerez la mayoría de las bodegas no tienen viñedos. Compran la uva a cooperativas y ellas luego producen el vino y lo crían. Si sobra uva, por exceso de oferta, bajan los precios. “Los bodegueros decían que no compraban la uva hasta que hemos bajado los precios”, cuenta Guerrero. Y detalla: “el precio de la uva estaba hace dos años a 61,50 pesetas el kilo. El año pasado estuvo entre 47 pesetas el máximo y 35 el mínimo. Este año, a 47 lo máximo y puede llegar a 20 pesetas el kilo de mínimo”.
Ante esta situación han pactado algunas soluciones mínimas con las bodegas, suficientes para ir tirando pero ni mucho menos definitivas. Por ejemplo, han conseguido que las bodegas usen uvas de Jerez para elaborar el mosto concentrado. Para el alcohol vínico, otro de los elementos complementarios, tiene preferencia el histórico de vino. También han pedido que se gasten esos excedentes de vino de las bodegas en destilación de crisis que ya rechazó Bruselas el año pasado.
En el fondo, para Guerrero la única esperanza es que suban las ventas de vino de Jerez. Si no, seguirá sobrando uva y los viticultores tendrán que verse obligados a acogerse a la OCM y arrancar las vides y plantar otra cosa, como girasoles, de lo poco que crece en las tierras jerezanas. Una solución que, sin embargo, no es sencilla ya que el año pasado sólo se permitió el arranque de “un 12 por ciento de las peticiones”.
Pero todo no queda aquí. Los trabajadores de las bodegas se quejan de sus malas condiciones laborales y acusan a la patronal bodeguera, Fedejerez, del incumplimiento del convenio. Después de varios días de tensión, los sindicatos agrarios han decidido aplazar las protestas a después de la vendimia. Un pequeño respiro para todos.
La foto es de Cristóbal, del periódico La Voz de Cádiz.
Desciende el importe de la cesta de la compra pero aumentan las ventas. Las tiendas esperan que las ventas aumenten con la llegada de las nuevas generaciones. El perfil del comprador sería varón de 40 años y de poder adquisitivo medio-alto.
Las tiendas online de vino parecen estar resistiendo la crisis con cintura. Un estudio realizado por el portal Vinogusto.com muestra que, en general, las tiendas españolas no están sufriendo por la mala coyuntura económica. Según todas las tiendas consultadas, el alza de la demanda de vino a través de Internet está salvando las perdidas por el descenso del importe de la cesta de la compra.
Como explica Toni Vicens, dueño del portal Vinissimus, “estamos en un crecimiento bastante fuerte aunque seguro que creceríamos más”. Miguel Angel, responsable de Atención al Cliente de Aporvino.com, lo confirma: “la crisis se está notando un poquito, tampoco especialmente: el crecimiento ha sido bueno”.
Los clientes compran más pero más barato
La clave está en que el número de ventas está subiendo. No hay datos, ninguna tienda los da, pero casi todas coinciden. Eso cubre el descenso del importe de la cesta de la compra que han sufrido algunas tiendas. En Vinissimus, explica Vicens, han pasado de los 23 euros de media de marzo en 2008 a los 17 euros de este año. El número de botellas no ha bajado, pero sí el importe de las mismas.
“Es normal, porque el tema del vino no deja de ser ocio, un placer, y hay mucha gente que está dejando de hacer gastos superfluos”, dice Álvaro Cerrada, director comercial de Verema. Este portal tampoco ha notado un “bache exagerado de ventas” aunque la venta online no es su principal actividad. Sin embargo, asegura que hay “parte de gente que busca un vino más económico”.
Hay excepciones. Lavinia, por ejemplo, ha mantenido su cesta de media, que ronda los 150 euros, aunque donde sí lo han notado es en las áreas profesionales: “las empresas sí han dejado de comprar”, explica Julio Palomino, director de e-commerce de la tienda. En Enopateca, que lleva abierta apenas nueve meses, están vendiendo “más que nunca”, según uno de los dueños, Fernando Angulo.
Ventajas de la venta online
Para Julio Palomino, la clave de este desafío a la crisis está en las ventajas de la tienda online sobre la física. Palomino destaca la comodidad y la facilidad a la hora de comprar. “El vino es un producto incómodo de comprar”, explica.
Miguel Ángel, de Aporvino.com, está de acuerdo: “En lugar de ir al súper, se lo pone en su casa”. Y añade una característica más: con las tiendas online se fideliza al cliente. “Al principio cuesta, pero es cuestión de dar confianza”, asegura.
Además, a través de Internet se puede llegar a clientes extranjeros. El 90% de los ventas de vinos de alta gama en Aporvino.com “se van fuera”, explica Miguel Angel. Enopateca, por su lado, vende al extranjero el 25-30% de sus vinos.
Retraso de España respecto al resto de países
La mayoría de los consultados por Vinogusto.com coinciden en el análisis: en España, la venta online de vinos está por detrás con respecto a otros países. Julio Palomino, de Lavinia, matiza: “no es el vino en concreto, es en general el comercio electrónico”. Alvaro Cerrada, de Verema, da una explicación cultural: “es el carácter español, nos gusta ver y tocar las cosas”.
Sin embargo, hay optimismo, “sobre todo cuando las nuevas generaciones se incorporen”, explica Toni Vicens, de Vinissimus. Es un diagnóstico que comparten todos. Para Julio Palomino, el que jóvenes y comercio electrónico se junten “está asegurado”, aunque cree que habría que “dar algo a los jóvenes” para que se acerquen al mundo del vino. Vicens también es optimista: “Creo que tiene que crecer más, sobre todo con las nuevas generaciones. Los chicos ya están comprando de todo por Internet”.
Los datos oficiales avalan esa esperanza en que las ventas online de vino aumenten. No hay datos específicos del mundo del vino, pero según el estudio B2C, en 2007 el número de internautas compradores por Internet aumentó un 12% con respecto a 2006, y representaban ya casi el 40% del total de internautas.
Además, Álvaro Cerrada destaca que también se está dando un cambio en el “modelo conservador” de las bodegas. “Hace cinco años pocas estaban en Internet”, cuenta, pero ahora esa situación se está invirtiendo gracias a la influencia de enólogos jóvenes y a la llegada de las nuevas generaciones a los mandos de las bodegas.
Perfil del comprador de vino por Internet
Es difícil generalizar, pero de los datos que manejan las tiendas online se puede desprender un perfil del comprador de vino por Internet. “Suele ser gente de poder adquisitivo medio-medio alto” y con un nivel de conocimientos de “aficionado, ya sabe algo de vinos”, explica Álvaro Cerrada.
Toni Vicens, de Vinissimus, coincide: “El comprador tiene muy claro lo que quiere, qué marca, qué añadas, viene buscando lo que quiere comprar”. Y añade dos datos más: “Hay más hombres que mujeres y suelen tener de los 40 para arriba”.
…que no albariños, un problema de marketing que tiene su origen en la propia DO y hace ya tiempo, creo recordar que es un tema que comentamos en su día en el blog de Iñaki a raíz de un articulo suyo sobre la variedad albariño en Australia y que con el paso del tiempo creo que resultó no ser albariño de verdad sino más bien savagnin en francés o traminer en alemán, como queramos.
Vayamos al asunto, hoy toca comentar el Sin Palabras 2007 y el Pedralonga 2007, este último tengo que agradecer a ML Asociados que me hicieran llegar esta botella. Comencemos con el Sin Palabras 2007, diré que no me ha dejado como su nombre indica pero, sí debo reconocer que es un estupendo albariño y me ha gustado, y que es un vino que está a gran altura y por tanto repetiré. Está elaborado por Adegas Castro Brey en Vila de Cruces.
En copa se presenta con color amarillo cítrico con notas verdosas, con intensidad y untuosidad. En nariz es herbáceo, con notas de hueso de fruta, con fruta blanca comedida, posee notas cítricas, notas de manzana, plátano y piña. Resulta cremoso, floral y elegante. En copa se muestra elegante, con cierta untuosidad, largo, cítrico, sabroso, de nuevo la fruta comedida presente en nariz y bien conjuntada. Presenta incluso cierta salinidad. Resulta tanto en boca como en nariz equilibrado y conjuntado, a la vez es muy bebible y disfrutable.
El otro vino de hoy, Pedralonga 2007, camina en otra dirección que el Sin Palabras, avanza hacia podriamos definirlo como la tradición. Es lo más destacable de este vino, me ha gustado esas sensaciones que hacía ya mucho tiempo que no me encontraba, me refiero a las mismas que hace ya años encontraba en ciertos vinos “de casa” y que sabiendo donde encontrarlos disfrutaba con mi padre y sus amigos, esas notas que insisto, no había vuelto a encontrarme debido en gran manera a que aquellos vinos caseros de gran calidad, han desaparecido del panorama vinícola o por lo menos jamás me los he vuelto a cruzar, es más todo lo que ahora se esconde detrás de ese término es todo lo contrario.
Es un vino elaborado por Francisco Alfonso en Godos, Caldas de Reis.
Este Pedralonga 2007, se presentó en copa con color amarillo dorado con claros matices verdosos, es un vino graso a la vista. En nariz (dificil de definir) se muestra intenso, cuasi balsámico, con notas de piel de manzana y pera, es herbáceo, incluso aromas de peladillo verde, y el conjunto está envuelto en una mezcla de diría yo citricos mas pomelo y salinidad. Resulta muy personal. En boca resulta untuoso, largo, persistente, sabroso, graso, de nuevo la ligera manzana y esa mezcla dificil de definir de citricos, pomelo y salinidad, notas auvadas, notas de antaño (de tradición) de no artificialidad, resulta personal y distinto, con acidez para evolucionar positivamente.
Otro Rias Baixas a tener muy en cuenta, distinto, que hace retrotraernos a tiempo atrás cosa que yo particularmente agradecí y mucho.
Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.
Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines

