Antonio Rubio es nuestro enólogo particular, lo que quiere decir que de vez en cuando se pasa por estas páginas (¿se puede hablar de páginas en un blog?) y nos recomiendo un vino con el que acompañar nuestra receta mensual.

Sin embargo, esta vez su recomendación es mucho más especial: unos caramelos. Son Balmins, elaborados por Mas Bertrand Viticultors. Ellos los anuncian así: “El primer caramelo a base de mosto 100% natural. Dulce, intenso y dorado recuerdo de vendimia”.

Balmins

 ¡Una manera original de disfrutar de los sabores de vino!

tinto El Albar Barricas 2005, de bodegas J&F Lurton

El AlbarNos ofrece en copa color cereza algo oscuro pero vivo con borde granate y lágrima media. En nariz se muestra muy cremoso, con tostados en la misma línea de cremosidad, con fruta madura como cerezas y moras pero con un toque licoroso. Además surgen notas de cacao, galletas, ligera vainilla. Algo especiado. Nos avanza en nariz, que es aún un niño.

En boca los taninos ya están pulidos, es largo y especiado. El final es algo secante. De nuevo aparece la fruta madura y la cremosidad. En denso y sabroso. El alcohol, 14,5%, está integrado pero no del todo, posee algún matiz licoroso. En mi opinión le queda mucha vida por delante y pulir los matices licorosos, cierta calidez que posee y sobre todo el verdor de juventud que posee.

blanco Muscadet Martin Luneau 2007, de Domaine Martin Luneau

Este muscadet es un vino fácil de beber e interesante para olvidarnos de complejidades y disfrutar de un vino fresco y mineral.

MuscadetEn copa se presenta con color dorado pajizo suave con matices verdosos y algún cobrizo de fondo. La nariz es fresca, mineral, floral con presencia de ligeras notas a manzana madura y a piel de manzana. Incluso el fondo se muestra cremoso. En boca es fresco, muy mineral, la entrada es ligera y el final es persistente y largo. La fruta tiene menos presencia que en nariz. Predomina la mineralidad, las notas salinas y un ligero amargor. El conjunto es un vino fresco y muy fácil de beber. Interesantes los matices de mineralidad y salinidad que puede llegar a aportar un muscadet. Es una manera de romper con las líneas habituales a las que estamos acostumbrados. Como comenté anteriormente, a veces hay que alejarse de complejidades y buscar el disfrute en pequeños matices bien definidos y en la frescura.

Interesantes los matices de mineralidad y salinidad que puede llegar a aportar un muscadet. Es una manera de romper con las líneas habituales a las que estamos acostumbrados. Como comenté anteriormente, a veces hay que alejarse de complejidades y buscar el disfrute en pequeños matices bien definidos y en la frescura.

blanco Pazo da Touza, de bodega Robalino

Pazo da TouzaEste Pazo da Touza en copa nos ofrece color pajizo dorado con matices verdosos. En nariz es frutal, herbáceo, y me recuerda a prados verdes. Surgen matices de piel de manzana, frescura, ligereza, hueso de fruta y ligero pomelo. En conjunto es una buena nariz. En boca de nuevo es fresco con notas varietales y con final ligeramente amargo. En conjunto es sabroso, largo y a la vez ligero. Aparece de nuevo la fruta blanca, el hueso y el pomelo. Todo ello acompañado de matices de sésamo y salinidad. Considero mejor su nariz que su boca y oh sorpresa, me recordó por momentos y con cierta distancia a un muscadet.

Tremenda dualidad: sensaciones aportadas por un vino y sentimientos agrios consecuencia de un terrible momento mezclado por la alegría de otra boda y todo ello aderezado con los recuerdos que nos trae este Pazo da Touza. No me pregunteis como me siento porque ni yo lo sé.

Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.

Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines

El Marco de Jerez ha solicitado ante la Unión Europea que el fino y la manzanilla bajen hasta los 14 grados. Para el Pedro Ximénez la propuesta es aun más atrevida, ya que el sector ha solicitado que este tipo de vino descienda hasta los 12 grados.

JerezEl vino de Jerez cuenta con el apoyo de otras dos denominaciones de origen andaluzas elaboradoras de generosos, como son Montilla-Moriles y Condado de Huelva. Esta iniciativa conjunta de los vinos andaluces cuenta con el apoyo de la Consejería de Agricultura de la Junta, que a su vez la ha trasladado al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural, que es el que ha puesto este tema sobre la mesa en Bruselas. Hay que tener en cuenta que este descenso de grado tiene que contar con la aprobación de la Unión Europea, ya que supondría, de hecho, una modificación del reglamento comunitario de los vinos generosos, reglamento que engloba, además de las denominaciones de origen citadas, otras fundamentales en la vitivinicultura europea, como Oporto, Madeira, Marsala, Sauternes o Tokaj.

Con la decisión de solicitar que los finos y las manzanillas bajen de graduación, el sector quiere potenciar el concepto ‘vínico’ de estos dos caldos (lo que supone dejar de lado el de producto ‘intermedio’ que se le aplica en algunos países) y acercar su salida al mercado al ‘vino en rama’, que están desarrollando con éxito en series especiales algunas casas del Marco, como por ejemplo Barbadillo.

En cuanto a los Pedro Ximénez, la idea que baraja el sector bodeguero es, como se ha señalado más arriba, mucho más drástica, ya que supondría bajar de los 17 grados que tiene actualmente de media a solo 12 grados. Esto supondría que el Pedro Ximénez dejara de encabezarse con alcohol vínico, por lo que se quiere ’sacarlo’ de la categoría de vinos generosos de licor para englobarlo en la de dulce natural (tanto Jerez como Montilla).

Vinos de Jerez

Son tres los aspectos básicos en los que se basa la petición de Jerez para reducir el grado de estos tres tipos de vino (propiamente dos, ya que la manzanilla es denominación de origen), como son el respeto de la naturalidad de los vinos, los impuestos y los costes.

El anterior descenso del grado de finos y manzanilla se produjo a mediados de los 90, cuando bajaron de 15,5 a 15 grados. En aquel momento también bajó la graduación de otros tipo de vinos, como por ejemplo el cream, que se quedó en 15,5 grados.

vía Diario de Cádiz.

Auslese 2005 y Beerenauslese 2005, de bodegas Barzen

De entrada debo reconocer que en ambos casos, sobre todo en el Beerenauslese, se trata de un momento muy temprano para consumir estos vinos ya que todo presagia una larga vida de ambos pero, también es cierto que ya nos aportan estupendas sensaciones y demuestran lo que ya son y todo lo que serán.

La diferencia entre ambos radica que el Auslese está elaborado con uvas seleccionadas y pueden estar atacadas por botrytis, por ejemplo esta añada del 2005 sí que la posee, mientras que el Beerenauslese está elaborado con uvas seleccionadas, atacadas por botrytis y ya muy deshidratadas y está en un escalón, en teoría, de calidad por encima del Auslese.

Auslese 2005Los Barzen Auslese son unos estupendos riesling para disfrutar con bollería y foie tanto el 2003 como el 2005. Aún siendo este Auslese, un niño, me quedaría si tuviera que escoger con el 2005 frente al 2003, pero si se tratase de una carrera sería por algunas décimas.

En copa, el Auslese 2005, se muestra dorado con matices amarillos, densidad y cierta presencia de carbónico. En nariz es fresco, herbáceo, con cítricos (lima y limón), con notas de piel de mandarina, floral, y algo dulce como si se tratase de manzana asada.En boca de nuevo es fresco, denso, untuoso y largo. De nuevo nos aporta cítricos, piel de mandarina. El conjunto es muy sabroso y ligeramente dulce.

Beerenauslese 2005Por su parte, el Beerenauslese 2005, como indicaba es demasiado pronto para beberlo, pero no por no encontrarnos con un buen vino sino por lo que nos podremos encontrar dentro de unos años. Pero no tenía opción, necesitaba un buen riesling para acompañar un lujo de pan y aceite y ante la ausencia de Auslese le llegó el momento al Beerenauslese.

En copa se muestra amarillo con matices verdosos y ocres, denso y untuoso. En nariz nos aporta piel de mandarina, cítricos, miel e incluso fruta blanca madura y pomelo. Se muestra dulce y muy profundo. En boca es untuoso y denso pero a la vez sedoso y muy meloso por la presencia de las notas a miel. De nuevo la mandarina y los citricos. En conjunto es muy dulce y goloso y muy largo. Un gran riesling.

Se trata, en ambos casos, de una gran opción para disfrutar de un muy buen riesling, dentro cada uno de su rango y sin que nos duela el bolsillo. Por lo tanto muy recomendables.

Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.

Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines

Quizás sea una exageración, pero lo cierto es que un manga está provocando un auténtico terremoto en el mundo del vino de Japón y parece que ya comienza a influir en Francia. Se trata de ‘Kami no Shizuku’ (‘Las gotas de los dioses’), un manga creado por Shizuku Kanzaki y que ha provocado, por ejemplo, que suban los precios de determinadas añadas y, en algunos casos, ha triplicado las ventas de ciertos vinos en particular.

Una pagina del manga

Es un manga que cada semana es leído por unos 500.000 japoneses y se han vendido millones de ejemplares de colecciones de la historieta en forma de libro. Su traducción al francés ya está disponible y está causando furor en el país galo. Los vinos que salen mencionados en sus peripecias semanales pasan a ser auténticos éxitos de venta de la noche a la mañana, sobre todo, en las tiendas de vinos ‘online’ de Japón, que tienen una actividad frenética. Por poner un ejemplo, el Chateau-Mont Perat, descrito en una entrega del manga, vendió más de 20.000 botellas en un solo día en Japón.

El manga relata la búsqueda de los 12 mejores vinos del mundo (“los 12 apóstoles”) para así poder acceder a la bodega que le ha legado su padre, un afamado crítico de vinos. Por supuesto, hay emoción, intriga y un villano, pero la parte informativa es muy importante y se ha revelado muy rigurosa pero a la vez muy didáctica. Al parecer, los cursos de cata están abarrotados en Japón, pero también en sus vecinos Taiwan y Corea del Sur se han notado los efectos.

Otra ilustración

Hasta tal punto es influyente este manga que los restaurantes y las líneas aéreas modifican sus cartas según los vinos recomendados por el manga. Y todo por las opiniones de un personaje de ficción.

vía elmundovino.com y elpais.com

Vino y quesoEs corriente escuchar cuando uno está en la mesa al comensal sentando cátedra: “no hay nada mejor que el queso y un tinto”. Pocas veces esta frase es dicha con tino, con conocimiento de causa, y es que los mitos están por todos lados y a todos atrapan en sus redes de prejuicios y reglas inamovibles. Pero, a poco que uno sepa de lo que le rodea, uno se da cuenta de que de esas reglas hay pocas y que casi ninguna rige en la gastronomía.

Arreglar un encuentro entre un vino y un queso no es tarea fácil, y si uno teclea “vino”, “queso” y “maridaje” salen páginas a patadas, cada una con su librillo. Prevenir con la máxima “es cuestión de gustos” es inútil por obvio, así que lo ahorraremos al lector. Además, a pesar de todo, sí parecen existir ciertas normas, reglezuelas que podemos observar para disfrutar al máximo de vino y queso.

Se dice, contra lo que creen muchos (y no sólo en España), que, el queso, mejor con vino blanco. Los que más entienden de esto explican que esto es porque los taninos de los tintos son muchas veces incompatibles, aunque no siempre, con los lácteos del queso. En general, los blandos se llevan mal con los tintos, así que, ¿por qué no probar un blanco envejecido? Una mezcla que puede sorprender es la de una buena torta del Casar con un generoso como el amontillado.

Torta del CasarPara el queso de cabra, en cambio, se puede acudir a un vino blanco y joven, a un rueda de acidez viva que realce el sabor del queso. También puede ir muy bien un Sancerre. Un matrimonio perfecto, de los bien avenidos hasta la sepultura, es el del Comté y el vin jaune del Jura francés. Es una pena que resulte complicado encontrarlos a ambos si no es en tiendas especialiazdas. Los quesos fuertes como el azul van mejor con vinos dulces, como los oporto, aunque es verdad que por su potencia son complicados de maridar y algunos prefieren no tocarlos.

¿Y qué hacemos con los tintos? Pues hay opciones. Una es tomarlos con algún queso duro, como el italiano parmesano o el manchego, clásico entre los clásicos. Ahora, ojo, las variedades son muchas y los vinos muy distintos, así que hay que procurar que la degustación no se convierta en una lucha de titanes. Es decir, mezclar un manchego muy curado con un marudito de Ribera seguramente nos causará un disgusto. Y si insistimos en el tinto, la otra opción es optar por uno joven o de poca crianza, fresco y no demasiado trascendente. Los rosados mejor dejarlos para quesos que no tengan mucho caracter como los frescos en ensalada.

Tabla de Quesos

Por último, hay una regla que observan muchos de los que tienen que oficiar con quesos y vinos: respetar su proveniencia. Un queso de Alsacia con  un vino de la región; un queso manchego con un tinto de La Mancha; y así con todas las que se nos ocurran. Y si lo que nos sirven es una tabla con distintas variedades de queso, lo mejor es disfrutar de los quesos y olvidarse de un maridaje que, en vez de ayudarnos a elevar las virtudes de los quesos, puede arruinarlas.

 

Como ya sabéis, desde el mes pasado nuestros amigos de Directo al Paladar nos ofrecen la receta mensual que acompaña nuestra Newsletter. Este mes, la receta llega otra vez desde las entrañas de Europa, de Hungría, pero mejor que os lo expliquen ellos:

Gulash

El goulash o gulash húngaro es posiblemente uno de los estofados o guisos de carne más primitivos, a base de carne, cebollas y manteca. Con el paso del tiempo fue evolucionando e incorporando otros ingredientes, como patatas, pimientos rojos, tomates y especias, pero lo que hoy día le proporciona su característica más diferencial es el uso del pimentón o paprika.

En algunos casos además se añade vino y harina para espesar la salsa, y en Hungría y otros países cercanos se suele servir acompañado de nata agria. A veces puede ser un guiso espeso, y otras más caldoso, llegando a ser considerado una sopa de carne. Hoy día se hace gulash no sólo de ternera, también de liebre, de cerdo, cordero, pollo, etc.

Para acompañar este singular plato, nuestro enólogo Antonio Rubio nos propone un vino muy especial.

OremusExiste una máxima a la hora de realizar maridajes, que nos sugiere que para los platos tradicionales de una determinada zona, elijamos uno de los vinos típicos locales. Por tanto y para no contradecirla, he seleccionado un vino Tokaj para esta receta. Concretamente Oremus Tokaj Aszu 3 Puttonyos, elaborado por la bodega que el Grupo Vega Sicilia posee en tierras húngaras. De color dorado ambarino, será su nariz de confitura de frutas tipo melocotón y su fragancia de mieles la que lo convertirá en el compañero ideal del Gulash. Su boca es dulce debido a la podredumbre noble sufrida por las bayas pero perfectamente equilibrada con su finísima acidez. De paso untuoso y final muy largo. Seguramente podamos acompañar con él no solamente la carne sino también el postre aunque quizás sería mejor para este último caso acudir a una botella con más puttonyos.

 

La bodega López de Heredia – Viña Tondonia nos ha pasado una invitación cuanto menos curiosa: desde el 7 hasta el 22 de noviembre, expondrán una colección de once porsches 911. Todo ello, por supuesto, acompañado de una copa de uno de sus vinos. Podéis pasar a ver los bólidos de 10 a 14 y de 16 a 19 horas. Alcohol y bólidos, una mezcla que por una vez no supondrá un peligro para nadie.

Porsche

Tondonia