Hace unos días se aprobaron los estatutos del Consejo Regulador Único de Vinos de Tenerife. La idea, en la que se trabaja desde hace 15 años, es unir en una única Denominación las cinco que ya existen: Abona, Ycoden-Daute-Isora, Valle de la Orotava, Valle de Güímar y Tacoronte-Acentejo. De este modo, el gobierno de Canarias, que ha impulsado esta iniciativa a través del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), espera lograr una mayor competitividad, una mayor calidad en el producto, y luchar contra la dispersión de marca.
Esos nuevos estatutos están ya en manos de los cinco consejos reguladores que deberán votarlos en pleno. El director del ICCA, Guillermo Díaz Guerra, espera poder hacer efectiva esta nueva denominación antes de tres meses pero la cosa no está tan clara. Algunas denominaciones, que en la nueva DO pasarían a llamarse “comarcas”, temen que se pierdan las distintas identidades y que aumente el precio de las uvas de calidad. Además, también argumentan que esta unión llevará a la desaparición a las bodegas de menor poder económico.
Sin embargo, desde el ICCA se hace incapié en que se ha intentado sumar y no dejar a nadie fuera, recogiendo en el texto de los estatutos las modificaciones que han exigido las distintas partes que han participado de la mesa de trabajo. En todo caso, septiembre parece la fecha señalada para la constitución de la DO Vinos de Tenerife, siempre y cuando el sí gane en las cinco votaciones que se celebrarán hasta entonces.
vía elmundovino
vía eldia.es
tinto Finca Antigua Petit Verdot 2005, de bodegas Finca Antigua
En copa presenta color cereza picota de capa alta con borde granate. En nariz muestra notas a fruta negra, ahumados, madera, torrefactos y muy varietal, así como especiado y algo alcohólico. En boca se percibe denso, ligeramente potente con paso medio, varietal y con taninos muy presentes y algo desequilibrados, de nuevo la fruta negra, pimentón y cierto verdor. En general se mostró muy “duro”, con los taninos desequilibrados y pidiendo afinamiento en botella, en mi opinión es un vino para volver a catar en 2-3 años cuando se encuentre más “domado”.
tinto Dominio de Valdepusa Petit Verdot 2002, de bodega Marqués de Gruiñón
En vista presenta color cereza picota con borde ligeramente cobrizo, en general se muestra con una tonalidad oscura, envolvente y realmente sugerente. En nariz presenta aromas equilibrados a madera (cedro), notas a cacao, presencia de aromas a hollejos, presencia muy varietal, fruta madura, cierta mineralidad, toques tostados, floral, vegetal, notas a especias (clavo) y cierta golosidad. Complejo en nariz pero muy equilibrado. En boca es potente, denso, con taninos con personalidad pero equilibrados, fruta madura y muy varietal, el paso y el postgusto son muy largos. En ningún caso muestra la graduación que realmente posee, está perfectamente ensamblado. Una delicia.
Personalmente me gustó más en el rango de 16-18º que en 14-16º, en ambos está realmente fantástico pero en el primero me aportó más potencia y firmeza que fue muy de mi agrado. Entre 14-16º se muestra igual pero con un toque de frescura agradable pero que le reduce, en mi opinión, un poco todos los matices descritos anteriormente, pero aquí si que estamos ante una cuestión de gustos. Como resumen, es un vino absolutamente recomendable, probablemente el mejor Petit que se elabora en España, será del agrado de todo aquel que le gusten los vinos con personalidad, complejidad y que te aporten un sinfin de matices lejos de ciertos típicos muy clásicos.
Por último, mientras lo bebía comenté una frase que creo que es un buen corolario de esta cata: “Tiene color y aroma de….de… VINO, efectivamente si pudieramos definir el aroma y el color del vino de forma única (lo cuál es imposible) yo diria que el vino deberia ser así”.
tinto Arrayán Premium 2002, de bodegas Arrayán
Color cereza picota muy intenso con borde granate, simplemente espectacular. En nariz presenta aroma a fruta negra madura, muy madura diria yo, algo de madera junto con notas torrefactas y cacao. En boca es suave y a la vez completo, muy sabroso y presentando un perfecto equilibrio entre todas las variedades que componen este magnífico vino.
Según se abre muestra sus grandes cualidades.
Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.
Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines
Ingredientes (para dos personas):
Risotto con espárragos: caldo de pollo muy caliente, unos cuantos puñados de arroz redondo (arborio o carnaroli), un manojo de espárragos verdes o salvajes, una cebolla, ½ vaso de vino blanco, mantequilla y un poco de parmesano rallado.
Magret de pato: un magret de pato, 50 gr. de chalote, 100 ml de vino blanco, 100 ml de caldo de pollo, 30 ml de crema de soja y mantequilla a temperatura ambiente.
Acompañamiento: un poco de rúcola.

Receta:
Cortad los espárragos de manera que sólo quede la cabeza. Coced la mitad de las cabezas durante algunos minutos en ½ litro de agua hirviendo. Batidlo todo (incluida el agua de la cocción) para obtener un jugo de espárragos.
Sofreíd la cebolla en una nuez de mantequilla a fuego lento. La cebolla debe quedar transparente pero no debe tostarse. Añadid dos puñados de arroz. Mezclad bien de manera que el arroz quede bien empapado de la grasa. Añadid el vino blanco y dejad que se evapore. Verted el jugo de espárragos y dejad que el arroz absorba el líquido. El arroz debería teñirse ligeramente de verde. Añadid en ese momento un cucharón del caldo de pollo y dejad que el líquido sea absorbido de nuevo. Repetid hasta que logréis la consistencia deseada. El risotto debe estar lo suficientemente cremoso pero sin que los granos pierdan una cierta consistencia para que no se convierta en un puré de arroz. Una vez cocido, añadid las cabezas de espárragos.
Para el magret, cocedlo sin mantequilla o aceite en una sartén del lado de la piel durante 10 minutos a fuego mediano. Quitad después una parte de la grasa y cocedlo del lado de la carne durante 5 minutos. Terminad de cocerlo en el horno durante algunos minutos a 80 grados. Cortadlo en diagonal para que las lonchas sean de unos 7 mm.
Para acabar, reducid el vino blanco con los chalotes cortados. Añadid el caldo de pollo y la crema de soja, y reducidlo a fuego lento. Batidlo todo y añadid poco a poco la mantequilla fuera del fuego. Servid.
Bon appétit!
Maridaje
Por Antonio Rubio, enólogo e ingeniero agrónomo.
Siempre que me encuentro con un plato donde los espárragos adquieren un papel tan destacado, se me viene a la cabeza la misma variedad: sauvignon blanc. El problema viene cuando busco algún vino español ya que en la mayoría encuentro ese tufillo de pis de gato tan típico de esta variedad sobremadurada. Porque el sauvignon blanc debe recordarnos a las frutas tropicales tipo mango y cítricos como la piña sobre fondos herbáceos frescos. Y todo esto lo encuentro en Fransola, de bodegas Miguel Torres. Vino de finca, obtenido de un viñedo a 550 metros de altitud en el Penedès donde en época de maduración las temperaturas no son demasiado calidas y existen fuertes saltos térmicos entre el día y la noche que favorecen su exótica fragancia. Su paso por madera francesa permite que no se quede corto ante la carne de pato. Además, su frescura y ligereza en boca ayudara a disfrutar más del arroz.
Por cierto, si la botella es un poco vieja, mejor.
El próximo lunes, 23 de Junio, se celebra el 1er Salón de Vinos Naturales. Ésta quiere ser una iniciativa pionera en España para dar a conocer y promocionar unos vinos “elaborados de forma natural, sin aditivos, sin sulfitos añadidos, respetando la expresión de la tierra y de la uva en estado puro”.
El encuentro lo organiza la Asociación de Productores de Vinos Naturales de España, formada por once bodegas, “que se reparten a lo largo y ancho de la península” aunque esperan “extenderse a muchas más”. Entre otras, estarán presentes las bodegas Barranco Oscuro, Vetas o Marenas.
Al evento está invitado todo aquel que tenga interés y que pueda acercarse al restaurante El Toboso, de 10 a 19 horas. Es una buena oportunidad para pasar y conocer a estos productores que intentan sacar lo mejor de sus uvas, sin más ayuda que la del sol y la tierra.
Además, durante todo el fin de semana podrán catarse los vinos en el restaurante.
Vía De Vinis.
Más información: Vinos Naturales.
blanco Quinta da Aveleda 2005, de bodegas Quinta da Aveleda
En copa presenta un color dorado pajizo, cuasi transparente con claras notas verdosas, y presencia de CO2. En nariz muestra notas frutales (melocotón, piña, pera y fruta blanca pero de forma muy suave), frescura, golosidad (azucar) y algo de verdor. En boca es suave, fresco, se percibe el CO2, es ligerisimamente seco, ligeramente frutal, de nuevo la golosidad (azucar) y se presenta como lo que buscan un vino sin complicaciones y muy bebible. No aporta grandes matices significativos para beber en época veraniega sin ninguna complicación, un vino fresco e insisto muy bebible.
blanco Alvarinho Rolan Etiqueta Negra 2005, de bodegas Rolan
A escasos 10 kilómetros de la frontera con la Galicia atlántica, en cuanto a climatología podemos asimilar esta zona a cualquier zona del sur de la provincia de Pontevedra.
En copa se presenta distinto que los albariños gallegos, en sólo unos matices, pero destacables: se muestra amarillo dorado verdoso, este último matiz es el que lo muestra más diferenciado de los albariños Rias Baixas. A la vez en copa se observa densidad, es un vino más denso. En nariz muestra claras notas a frutas, concretamente melocotón, piña, piel de manzana, pera, notas florares y ligero verdor. Destacan la pera y el melocotón. En boca es denso y a la vez sedoso, fresco, ligero y muestra las notas afrutadas descritas anteriormente.
En resumen se muestra como una alternativa a albariños gallegos de gama media, posee buena RCP y resulta cuando menos interesante. El “pero” que le pongo se refiere al corcho, es un corcho de calidad media-baja y para mi gusto excesivamente corto, aproximadamente 37mm.
blanco Quinta do Cidrô Chardonnay 2002, de la bodega Real Companhia Velha
Color amarillo dorado pronunciado y limpio. En nariz presenta fruta blanca predominando la manzana, con un fondo muy similar a ciertos cavas españoles, más ligero y suave que los chardonnays elaborados en España, presente aromas verdes (helechos). En boca es muy suave y ligero pero poco afrutado y con un final ligeramente amargoso. Es un chardonnay claramente diferenciado de los clásicos chardonnays de Penedés, por ejemplo, siendo estos últimos más afrutados y complejos.
Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.
Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines
Ha sido una tarea ardua pero por fin han sido seleccionados los ganadores del I Certamen Elcatavinos de Escritores Enológicos Noveles. El primer premio es para:
Llegando al corazón
de Esteban Cabezas Méndez
“He leído que hace menos de 20 años bebíamos en España una media de 50 litros de vino por persona y año. En 2007 esa cifra había bajado a la mitad, y esa mitad a su vez, era y es, menos de la mitad de la media del consumo de nuestros vecinos franceses e italianos. Estaba perplejo porque en mi círculo de amigos superamos con creces esa cifra, y me refiero a la primera. Es cierto que mucho de lo que se ha dejado de consumir es de baja calidad, que los hábitos de consumo son otros y que los tiempos cambian, pero la triste realidad es cada vez se bebe menos vino.
A mi entender, la “gente del vino”, en el sentido amplio de la palabra, tenemos algo de culpa en ello. No hemos sabido transmitir el gusto, el placer, y sobre todo las sensaciones y el lado emocional. Sí, exacto, no el producto, la marca, el líquido, o los aromas empireumáticos y a sotobosque -que sin duda son importantes- sino las intensas vivencias asociadas al vino. Si usted es aficionado sabe a que me refiero, ¿verdad? Lo hacen otras bebidas de menos enjundia con mensajes como “La chispa de la vida”, “Con amigos sabe mejor”, o “Gente sin complejos” llegando al corazón de las personas, haciéndoles sentir más allá del producto. Se dice que este sector es diferente, y que no se pueden usar los mismos métodos de comunicación que emplean otros. Pero hacer énfasis en el lado emocional es algo que utiliza el 100% de las bebidas comerciales, desde agua embotellada hasta whisky. ¿Por qué no en el vino? También existen esos momentos, que bien contados, podrían despertar el interés del gran público. Veamos algunos ejemplos:
Organizando un viaje a Borgoña conseguimos una visita a la mítica Romanée-Conti. Una a una, catamos de barrica los 7 Grand Cru de esta legendaria bodega. Hablando a susurros, como en misa, mirábamos fijamente como caía de la pipeta el vino gota a gota. “A ver si se despista al mover el pulgar y cae un poco más en mi copa”. Al final, entre otras, nos descorcharon un La Tâche 91. Nadie decía nada, nerviosismo en el ambiente, como en la tanda de penaltis en una final de la Champion, dolorosa concentración a la espera del milagro… y sucedió. Sentimos ser parte de un momento histórico; complicidad al considerarnos unos privilegiados, con un toque de maldad disfrutando de las envidias que sabíamos íbamos a levantar al contarlo. “Ya estamos con los esnobismos” pensarán algunos, “así está chupado darle un toque emocional”.
Pongamos otro ejemplo. En el despacho tuvimos un jefe de los malos, de los que sabían de todo; también de vino. En una cena, aunque yo suelo escoger el vino, él agarró la carta. Se lo dieron a probar “Sabía que con éste iba a acertar. Puede servirlo”. Mientras bebíamos nos miramos entre todos con media sonrisa: estaba oxidado, avinagrado y otros “-ados”. Jamás me he sentido más unido a mis compañeros. El jefe se marchó, y nos fuimos de copas. (¿Por qué de copas y no de vinos?) Nos sentíamos como los conjurados después de derrocar al tirano; bailamos, nos abrazamos y cantamos el “We are the champions”.
¿Necesitan más muestras donde el vino nos ha dado razones para sentir, vibrar y palpitar? Miremos a cada una de las etapas significativas de nuestra vida. La botella que mi padre guardó para cuando yo naciera, y las que yo tengo reservadas para cuando nazca mi hijo. La primera noche que invité a mi novia a cenar. No tenía ni un duro y fue en un chino, pero aquel riojita nos supo a gloria. Las copas que hizo falta para pedirle que se casara conmigo. Momentos de exaltación de la amistad, de reconciliación, de fiesta y celebración o de tristeza y melancolía… Siempre ha habido un vino en cada ocasión que ha hecho de catalizador, potenciando o mitigando nuestras emociones y sentimientos.
Ahora sólo queda buscar una buena agencia de comunicación, presupuestos para invertir en medios, y asumir ciertos riesgos para empezar a hablar del vino de una forma diferente. Manos a la obra.”
El segundo premio ha recaído en:
El doctor siempre tiene razón, de Roberto García Corona.
Y el tercero:
El Jumilla es una maravilla, de Rubén Arranz González.
¡Enhorabuena a los tres!
En 2006, Juan Carlos Nieto y María José López deciden cargar a sus espaldas la tradición vitivinícola familiar y plasmarla en una bodega, Bodegas Nilo, y un vino, el Bianca, 100% verdejo, 100% Rueda. En esos apenas dos años ya han comenzado a cosechar éxitos, como el premio al mejor blanco recibido en la edición 2008 del National Women’s Wine Competition que se celebrará en EE.UU. en octubre. El futuro, prometedor, se llama Nat. 100% verdejo, por supuesto.
¿Cómo empieza esta aventura?
En el año 88 conocí a Juan Carlos. Yo no estaba vinculada al mundo del vino, pero poco a poco te enganchan, te van enseñando y te cuentan cosas. Te inculcan el cariño y los conocimientos, y eso te empapa. Así que si no puedes con ellos, únete a ellos. He aprendido mucho, de mi marido y de su familia., que ya van por la tercera generación. Así que nada, nos embarcamos en esta aventura y estamos muy contentos, con mucha ilusión porque está saliendo adelante a pesar de que el vino vive momentos duros…
¿En qué sentido?
Que somos muchos, muchísimos. Creo que en España hay más de 8.300 bodegas… Y luego el tema de la conducción, que la gente se retrae de beber vino porque tiene miedo de que le pongan una multa…Aunque claro, ¡la gente que bebemos vino vamos a seguir bebiendo! Y eso, yo creo que está todo saturado…
¿A qué se dedicaban los vinos hasta que creasteis vuestra bodega?
Ellos hacían vinos a granel. Luego, el padre de Juan Carlos se dedicó más a la viticultura, a vender las uvas. Nosotros decidimos que era una buena idea hacer vino, porque además tenemos unas uvas fantásticas y un terreno muy bueno, pedregoso, que drena y tira muy bien de la cepa en los momentos duros. Además, nuestros viñedos tienen unos 25 años, muy buenos para vinos jóvenes.
Llama la atención el cuidado diseño de la página web y de las etiquetas…
Todo tiene que ir unido: la calidad y la imagen. Es muy importante, dice mucho de un producto. Bianca viene de una colección de hadas que tengo en mi casa y que me encanta. Hace referencia a Démeter, la diosa de la naturaleza y la agricultura. Se ha cuidado todo y hemos intentado hacerlo lo mejor que hemos sabido.
Acaban de recibir un premio en el National Women’s Wine Competition… ¿Cómo ha sido la experiencia?
Pues todavía no hemos ido a recoger el diploma porque hasta el día 2 de octubre no se celebra, así que la experiencia no ha sido…
Pero supongo que la satisfacción sí está ahí…
Sí, claro, nos pusimos muy contentos. Es una satisfacción muy grande, porque somos muy benjamines, estamos en nuestra segunda añada y ya es la segunda medalla que nos dan. Te reconforta porque es un vino que lleva muy poco tiempo en el mercado y no es muy conocido.
¿Hay una manera femenina de hacer vino?
No es que sea diferente, pero no sé, por el organismo, por la sensibilidad… La manera de captar las sensaciones, la elegancia, de la mujer no es que sea más válida, pero es más sensible, sí que se nota respecto del hombre, aunque también hay hombres sensibles. Un vino se nota que ha pasado por las manos de una mujer, yo siempre digo que las mujeres estamos hechas de otra pasta.
Y entonces también se nota a la hora de beber…
Sí, claro. Cada mujer tiene su gusto, pero en general nos gustan las bebidas más suaves, más ligeras. Por ejemplo, no es muy usual ver a una señora que bebe algo más duro.
¿Nat es el futuro inmediato de la bodega?
Sí, es nuestra nueva referencia. Un vino fermentado en barrica, también cien por cien verdejo y de viñas más viejas que el Bianca. Está de seis a ocho meses en barrica, dependiendo de que tenga más o menos madera, de lo que nos parezca. Vamos a sacar muy poquito, la verdad, y a ver lo que opina la gente.
¿Y a largo plazo?
Pues vamos poco a poco, haciendo las cosas bien y dentro de un tiempo ya veremos, no se sabe. Nos gustaría centrarnos en la verdejo de Rueda, es algo que tenemos, es una variedad única en España. Somos unos privilegiados y queremos dedicarnos en cuerpo y alma.
tinto Santa Rosa Reserva 2002, de bodegas Enrique Mendoza

En copa se presentó de color picota de capa alta con borde cardenalicio y lágrima media-alta. En nariz se perciben las notas de fruta madura (grosellas, moras) que inundan la nariz, acompañadas de aportes de vainilla, de tostados, con un baño de cremosidad y cacao, además de ligeros balsámicos y toques especiados acompañados de algo de pimentón. A destacar la complejidad aromática. En boca nos ofreció taninos equilibrados y sabrosos, muy sabrosos, un paso largo, clara las notas de fruta madura de nuevo, especiado, tde nuevo el toque de vainilla y golosidad junto con unas ligeras notas también a toffe.Con una personalidad propia y única.
Un vino muy, muy rico un auténtico vinazo.
blanco Galgueira Selección 2005, de bodegas Germán Rodríguez

En copa presentó color amarillo dorado con destellos verdosos y ligeramente tostado. Lágrima media.
En nariz se mostró muy varietal, con frescura, con claras notas de fruta blanca, floral, un ligerisimo toque de pasas y algo de lima.
En boca es denso, largo, fresco, de nuevo la frutalidad y las notas florales, un ejemplo de godello impresionante, con clara presencia de la consistencia que le aportó la crianza sobre lías.
Un vino muy, muy recomendable. Una auténtica delicia.
tinto Pagos del Galir 2006, de bodegas Virxen del Galir
Aún no me había encontrado con un vino de mencía gallega con crianza que me satisfaga. Precisamente este Pagos del Galir posee crianza de cuatro meses en barricas nuevas, según los datos que poseo ya que no lo indica en el etiquetaje. Así que debo reconocer que este vino posee dos cosas buenas, por un lado un buen resultado de crianza con la mencía y por otro lado una buena calidad a un precio muy comedido, creo recordar que pagué sobre 6€, lo que lo convierte en una gran RCP.
En copa presenta color cereza intenso, vivo.
En nariz nos ofrece fruta roja, frescura, toques especiados,ligeros balsámicos, ciertos cueros y se muestra varietal. La crianza no surge de manera prioritaria, lo cuál agradezco ya que me gusta la frescura y la vivacidad de la mencía de Galicia.
En boca de nuevo la fruta roja,la frescura, posee buenos taninos (suaves), así como paso medio-largo, se muestra especiado, sabroso, varietal y fácil de beber.
Un más que interesante vino, recomendable y además a un precio estupendo.
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