tinto Tres Picos 2004, de bodegas Borsao
En copa presentó color rojo cereza vivo. En nariz notas a frutas rojas,fresas, golosidad propia de la variedad, acompañadas de matices de cacao y vainilla. Buena nariz. En boca posee buenos taninos muy equilibrados y sabrosos, es largo, con claras notas a mermelada de frutas rojas, a su vez se muestra de nuevo goloso y ligeramente especiado. Realmente sabroso.
Sin lugar a dudas es un gran garnacha, a un precio estupendo y muy recomendable.
tinto Tres Picos 2006, de bodegas Borsao
Este Tres Picos 2006, está a la altura del estupendo 2004. A este 2006 le auguro algo parecido al 2004: está ya en un momento bueno de consumo pero igual que el 2004 a principios de este 2008 estaba estupendo, este 2006 mejorará con el paso de los meses y probablemente a lo largo del 2009 estará un peldaño por encima de lo que muestra hoy en día, insisto que ya está en un momento dulce de disfrute.
Si nos centramos en la descripción del vino, en copa presenta color cereza oscuro, con viveza y con borde cardenalicio. En nariz aporta matices de fruta madura concretamente moras, grosellas y ciruelas. Surge la cremosidad de la garnacha, cacao con ligera vainilla, con notas de ahumados y algún fondo de cueros. Se muestra muy varietal y con ciertos aromas especiados. En boca los taninos son sabrosos y equilibrados, llena la boca y de nuevo se muestra cremoso con claros matices de cacao, es muy varietal, largo. El alcohol, 14,5%, está perfectamente integrado, cierto es que con cierta oxigenación mejora. De nuevo algo especiado, la fruta madura y una cierta calidez y un ligero verdor nada molesto que hacen presagiar la mejoría que sufrirá en unos meses.
El handicap de este tipo de vinos, siendo como son grandes conocidos para los amantes del vino, es esa de momento perdida lucha que tienen entre, digamos, el consumidor habitual que realmente desconoce la existencia de vinos como este y del potencial de la garnacha. Cuando la realidad es que su calidad los situa por encima de una gran cantidad de vinos más consumidos por inercia. Así que, por mi parte, recomendación sin lugar a dudas y animar a probar los estupendos monovarietales de garnacha, que por ejemplo existen en Aragón o en Madrid, entre otros.
tinto Garnacha Centenaria 2004, de bodegas Coto de Hayas
Creo recordar que lo compré por menos de 10 €, lo que lo convierte en un precio más que competitivo ofreciendonos una garnacha tan interesante.
En copa muestra color rojo cereza con borde ligeramente cobrizo y con lágrima media. En nariz se aprecian notas de fruta roja, vainilla, cacao, así como notas especiadas, cremosidad, se muestra varietal y algunas notas de cueros. En boca posee taninos equilibrados, fruta roja, paso largo, frescura, sabroso, varietal y algo cálido.
En resumen un buen ejemplo de lo que puede ofrecer la garnacha y que creo que últimamente está injustamente relegada. Creo que no me arriesgo mucho si digo que probablemente el 2005 estará incluso mejor, se mostrará con algo más de intensidad, habrá que confirmarlo.
Os invito a probar las garnachas que nos ofrecen bodegas como esta Coto de Hayas y Baltasar Gracián (DO Calatayud), son buenos ejemplos, de calidad y de magnífico precio.
Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.
Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines

