Mejillones a la marinera.
Voilà una receta deliciosa, simple, rápida, sana y no demasiado cara. Ninguna excusa, pues, para no hacer unos buenos mejillones, una receta típicamente belga.
Ingredientes (para una persona)
1 kilo de mejillones limpios, hinojo, una cebolla, 3 dientes de ajo, 2 ramas de apio, un manojo de perejil y vino blanco seco.
Receta
Picad el hinojo, la cebolla, el apio, el perejil y el ajo. Cocedlos a fuego lento en una nuez de mantequilla. Cuando hayan sudado lo suficiente (unos diez minutos), añadid los mejillones, el perejil bien picado y un vaso pequeño de vino blanco. Subid el fuego al máximo, cubrid y dejad cocer 3 o 4 minutos, para que los mejillones se abran lo suficiente. Removed de vez en cuando con una espumadera. Servid en un plato hondo, añadid un poco del jugo de las verduras y salpimentad. Acompañadlos con patatas fritas caseras.
Consejo
No cozáis demasiado los mejillones porque si no estarán mucho menos blandos.
Maridaje
Un albariño como el Burgans sería perfecto, aunque un burbujeante cava también acompañaría perfectamente a los mejillones.
¿Qué es la felicidad? Un bien-estar emocional, dirá la mayoría. Seguramente. Pero, ¿cómo llegar a esa plenitud tan codiciada en una sociedad donde ser feliz se convierte en necesidad?
Por desgracia, no tengo la respuesta. Todo lo que puedo deciros es que la alimentación es uno de los pilares esenciales que contribuyen a ese bien-estar. Y para que esa contribución sea eficaz, hace falta atender a lo que comemos. Por supuesto, no hay que caer en el extremo de no permitirse un buen filete de ternera de vez en cuando. Simplemente, hay que ser cuidadoso y dar preferencia a una cocina sana, conservando el placer de cocinar, de comer y de beber un buen vaso de vino. ¡Eso es lo que procuro proponeros en mis recetas!
Sopa de zanahorias y calabaza

Ingredientes
Una decena de zanahorias grandes, peladas y cortadas en rodajas; la misma cantidad de calabaza pelada y cortada en dados; 1 cebolla grande, peladá y cortada en 4; 2 dientes de ajo pelados, cortados en 2; 3 cubos de caldo de pollo, sal, pimienta, algunas hojas de cilantro.
Receta
¿Cuál es el secreto para hacer una sopa con éxito? ¿Buenos ingredientes? Sí, sin ninguna duda… ¡Pero no sólo eso! El tiempo de cocción es igualmente muy importante porque hace falta dejar a las legumbres el tiempo de soltar todo su sabor.
Poned todos los ingredientes en una cacerola. Cubrid y calentad a fuego medio. La idea es hacer sudar las legumbres para que empiecen a evacuar sus jugos. Podéis salar un poco para ayudar y normalmente no hace falta ninguna materia grasa. Esta operación dura unos 20 minutos. Una buena manera de ver si las verduras tienen que que sudar es pinchar con un cuchillo cada una de las diferentes verduras. Si se clava fácilmente, podéis pasar a la siguiente etapa.
Cubrid con agua a la altura de las verduras (no echad demasiada porque siempre es posible echar más después). Añadid los cubos de caldo de pollo y dejad cocer a fuego medio (siempre cubierto) durante al menos 40 minutos.
Batid la sopa (podéis dejar algunos trozos para demostrar a vuestros invitados que es una sopa auténtica ;-)). Si os parece demasiado espesa, añadid un poco de agua y batid de nuevo para homogeneizar bien. Salpimentad al gusto (no demasiado para que vuestros invitados tenga la posibilidad de hacerlo). Servid decorando con una hoja de cilantro que dejara un perfume agradable en la sopa.
Si preferís ofrecer a vuestros invitados una versión cremosa de esta sopa, añadid simplemente una cucharada sopera de leche de coco por cuenco de sopa. Mezclad delicadamente.
Bon appetit!
Crema de zanahorias y calabaza con leche de coco

Maridaje
La sopa se basta, en general, y por ello no necesita ir maridada. Sin embargo, os invito a que nos sugiráis un vino con el que acompañar esta sopa.

Foie gras a la plancha con confitura de higo y vinagre balsámico
Ingredientes :
Un foie gras crudo de pato, una decena de higos, 5 cucharas soperas de azúcar morena, 5 cucharas sopera de vinagre balsámico, rebanadas de pan brioche, flor de sal y pimienta.
Receta
El plato que os propongo hoy es muy simple de hacer y permite salir un poco del clásico mi-cuit presentado en tarrina.
La confitura
Quitad el “sombrero” de los higos (el pequeño tallo en la parte de arriba del higo). Cortadlos en 4. Poned un fondo de agua en una cacerola. Añadid el azúcar morena y rehogad los higos a fuego medio. Se formará un pequeño jarabe. Dejad que los higos liberen todo el jugo durante unos 10 minutos para que suelten todo el aroma. Pasadlos por la batidora y añadid el vinagre balsámico. Probad y rectificad en función: si es muy ácido añadid azúcar y vinagre si está demasiado dulce). Reservadlo.
El foie gras
Cortad el foie gras en rebanadas de unos 1.5 cm de espesor. Ponedlas a la plancha en una sartén caliente durante un minuto por cada lado. Eliminar la grasa con papel absorbente.
Disponed una nuez de confitura sobre el plato, algunas rebanadas de foie gras con un poco de flor de sal encima de cada una. Acompañad de algunas rodajas de higo y de un poco de pan brioche. Para acabar, esparcid un poco de pimienta sobre el plato.
¡Bon appetit!
Consejos
• La sartén debe estar suficientemente caliente de manera que se cree una capa más cocida en el foie gras y le impida fundirse. Cuidado porque si está demasiado caliente, el foie gras se quemará y se volverá negro en cuestión de segundos.
• Las rebanadas de foie gras no deben ser demasiado finas porque sino el resultado será muy seco. Evidentemente, tampoco deben ser demasiado espesas porque la idea es que el foie gras este hecho por fuera, y caliente y todavía blando por dentro.
• El foie gras crudo que compréis debe ser relativamente ligero.
• El foie gras puede estar « desvenado » para que sea más fácil cortarlo y por estética
Maridaje
Este plato puede ir perfectamente acompñado por, por ejemplo, dos DO Rueda : un Naiades 2006 o un Palacio de Bornos Verdejo 2006.

Flan de berenjenas
Ingredientes (para 6 flans de tamaño medio)
3 berenjenas, 2 cebollas pequeñas finamente cortadas, 2 cucharadas sopera de cebolleta también muy finamente cortadas, 1 cucharada sopera de perejil cortad, 3 huevos batidos, un pequeño trozo de parmesano rallado, sal y pimienta.
Guarnición: una ensalada.
Receta
Cortad las berenjenas en dados y rehogadlas a fuego medio con un poco de aceite de oliva en una cacerola o un wok. Cubridlas y removedlas de vez en cuando. Para saber si los dados de berenjena están en su punto, probadlos: deben fundirse en la boca.
Igualmente, rehogad la cebolla en un poco de mantequilla hasta que estén transparentes. No deben tostarse.
Mezclad en una batidora las berenjenas, las cebollas, las cebolletas, el perejil y los 3 huevos hasta obtener una consistencia casi liquida y homogénea. Salpimentar y añadid el parmesano, probándolo regularmente hasta obtener el gusto deseado (¡tiene que estar bueno!).
Verted la mezcla en los moldes (en silicona es más simple, pero si no es posible, untadles mantequilla) y metedlos aprox. 25 minutos en el horno, previamente precalentado, a 180 grados. Desmoldad y servid con una pequeña ensalada y algunos copos de parmesano para decorar. ¡Buen apetito!
Consejo
La berenjena a veces es un poco amarga, lo que da un ligero amargor a los flanes. Algunos trucos para combatir el amargor: quitadle la piel a la berenjena (es la parte más amarga); servid la ensalada aliñada con vinagre balsámico y aceite de oliva, y evitad las ensaladas amargas como la escarola. También podéis buscar berenjenas italianas, generalmente más dulces.
Maridaje
Os recomiendo un vino afrutado como el Viña Norte 2002 o un Gran Feudo Rosado 2004.
Ingredientes (para 40 raviolis)
Raviolis: dados de pasta para raviolis (hojas de won ton, por ejemplo), un lomo de cerdo de 800 gramos, algunas cebollas, parmesano rallado, una rama de romero, tomillo en especia, 750 gramos de espinacas picadas descongeladas y escurridas, ajo, nuez moscada, mantequilla, sal y pimienta.
Salsa: bacon y hojas de salvia.
Acompañamiento: 3 manojos de espárragos verdes.

Receta
Tenía unos 2 o 3 años cuando mi abuelo preparaba este plato pero me acuerdo todavía como si fuera ayer, quizás por el entusiasmo que provocaba esta receta en la familia. 27 años más tarde, mi madre por fin me ha transmitido tan codiciada receta que os presento hoy en exclusivo. Yo he añadido los espárragos por el color. Además, en la receta original elaboramos los raviolis pero en este caso vamos a comprarla preparada.
Comenzamos por el relleno de los raviolis. Rehogad en una cacerola 2 dientes de ajo en una nuez de mantequilla (tomaos algunos segundos para oler este aroma tan agradable). Añadid las espinacas et la nuez moscada, sal y pimienta. Dejad cocer a fuego medio removiendo de vez en cuando.
La cocción del lomo es muy simple. Metedlo en una gran cacerola, añadid mantequilla, las cebollas cortadas en aros, la rama de romero y el tomillo. Salpimentar. Dejad cocer a fuego lento alrededor de una hora. Cubrid para conservar los sabores.
Cortad el lomo y pasadlo por la picadora añadiendo algunos aros de cebolla cocidos y un poco de jugo del cocido. La consistencia final debe ser lo suficientemente fina pero no debe llegar a ser puré (mezclad sólo algunos segundos). Mezclad el lomo picado con las espinacas y añadir el parmesano rallado. Probad hasta que este sazonado al gusto, y listo.
Para elaborar los raviolis, colocad una pequeña nuez de relleno en el centro de una hoja de pasta. Humedeced los cuatro bordes de la hoja con un poco de agua y colocad una segunda hoja por encima. Presionad bien alrededor de la bola formada por el relleno para fusionar las dos hojas. Para eliminar el exceso de pasta, utilizad un corta-pastas (o un vaso). Reservad.
Para la salsa, rehogad el bacon con algunas hojas de salvia en un poco de mantequilla.
Para los espárragos, cortadlos en 4 en el sentido longitudinal. Salteadlos en un wok con un poco de aceite de oliva. Deben estar cocidos pero estar crujientes.
Coced los raviolis un minuto en agua hirviente salada y escurrid.
En cada plato, coloco algunos espárragos verdes, y encima algunos raviolis. Vierto un poco de salsa et y acompaño con un poco de parmesano rallado.
Bon appétit!
Maridaje
Para quienes prefieren vinos dulces, aconsejaría un Gran Feudo Reserva de 2000, aunque es posible que algunos prefieran un vino más fuerte que se adapte a algunos sabores también fuertes de este plato.
Estrenamos sección en el blog: la receta de Sam. ¡Esperamos que las disfrutéis tanto como él disfruta preparándolas!

Risotto a la milanesa y camarones salteados a la albahaca thaï.
Ingredientes.
Risotto: Caldo de pollo muy caliente, algunos puñados de arroz redondo, una cebolla en láminas, ½ vaso de vino blanco (muscadet), mantequilla, azafrán y un poco de queso parmesano rallado.
Camarones: algunos camarones gigantes descongelados, un diente de ajo machacado y algunos hojas de albahaca rallada (el perejil también puede servir).
Acompañamiento: unas hojas de rúcula.
Receta.
Comienzo preparando los camarones. Los pelo y realizo un pequeño corte en el lomo (no muy profundo para no cortarlos en dos). Esto permite quitar el hilo negro, que no es muy estético. Además, les dará una forma bonita en la cocción.Para el risotto, fue mi abuela quién me enseñó a hacerlo y así es como lo vamos a preparar. Comienzo por pochar la cebolla, finamente cortada, en mantequilla a fuego lento. La cebolla debe quedar transparente sin llegar a tostarse. Añado dos puñados de arroz. Mezclo bien, de manera que el arroz se empape bien de la materia grasa. Añado el vino blanco y lo dejo reducir.
Después bajo el fuego y echo un cucharón de caldo en el arroz. Espero a que el líquido sea absorbido por el arroz y añado caldo tantas veces como necesarias para obtener la consistencia deseada. Me gusta que el risotto esté suficientemente cremoso pero que tenga una cierta consistencia para evitar el efecto “puré de arroz”. La operación puede durar un cuarto de hora. Hay que mezclar todo el tiempo (y delicadamente) el risotto para evitar que se pegue y que se queme en el fondo de la cacerola.
Al final de la cocción, añado una pequeña dosis de azafrán. Remuevo bien para propagar el vivo color amarillo a todo el plato. Añado un puñado o dos de parmesano rallado y mezclo bien. Cubro y reservo.
Pongo a calentar un poco de aceite de oliva en un wok. Añado todo el ajo machacado y la albahaca thaï finamente cortada. Antes de que el ajo comience a tostar, añado los camarones y los salteo algunos minutos hasta que enrojezcan.
Sobre un plato, una pequeña “cama” de risotto y sobre ella 2 o 3 camarones. Podéis añadir algunas hojas de rúcula para dar color. Servir inmediatamente.
Maridaje
Recomiendo un vino blanco potente, de variedad Chardonnay, para rivalizar con los gustos fuertes de la receta (azafrán, parmesano, ajo…).

