Seguimos con el capítulo II de la trilogía de Riberia Sacra comenzada en el post Ribera Sacra Cap. I, donde empecé a desgranar los tres vinos escogidos por el jurado de la última Feria de Amandi.
Hoy le toca el turno a Viña Regueiral 2008.

No es la primera y será la última vez que hable de este vino en este cuaderno, es más, tiene etiqueta propia donde ver lo escrito sobre él hasta ahora: Viña Regueiral en Roco&Wines . El motivo es claro, como decía en el post del pasado 20N, precisamente cuando abrí esta botella, se trata de un vino de marcado caracter sentimental para mí, y bien sabeis los que seguís este blog la razón. Se elaboran algo menos de 6000 botellas de mencía 100% sin crianza en madera.
Añada tras añada va subiendo un peldaño más, y debo reconocer que las botellas abiertas hasta ahora de este 2008 (y van unas cuantas) me confirman que estamos ante una de las mejores añadas de la bodega sino la mejor, aunque Peñín este año no piense lo mismo, en fin… Otras menciones además de la de la Feria de Amandi, han sido: 95 puntos en los Premios Excelencia de los Vinos de Galicia 2009 y una Mención de Honor en el XVII Concurso Internacional de los Vinos De Montaña 2009 (Aosta, Italia).
Hasta la fecha no me había decidido a escribir sobre él, esperando por un lado hacer esta trilogía y por otro debido a que todas las otras veces en que probamos este vino no era el momento de tomar notas o simplemente no era el lugar. Por fin el pasado viernes y sábado encontré el hueco y en honor a Roco “destripé” la botella.
La primera impresión, en copa, es francamente buena, el color como dijo mi mujer sin saber de que vino se trataba “es muy bonito, muy vivo”. Efectivamente, en copa se presenta con color cereza oscuro, vivo, con ribete cardenalicio suave y evolucionando hasta matices fresa en la parte más exterior.
En nariz, nos pide unos pocos minutos, y tras los cuales nos ofrece fruta roja en concreto cereza, regaliz junto con moras. Todo ello con intensidad, sobre un fondo cremoso sumando matices especiados ligeros y herbáceos comedidos.
En boca despliega tanino pulido y sabroso, es largo, aporta de nuevo con intensidad la fruta roja, todo bajo un claro manto de frescura, de moras y cerezas. Resulta sabroso, varietal y franco. Copa tras copa te anima a disfrutar de complejidad y frescura, dejando claro hasta donde puede llegar la mencía de la R. Sacra.
Es un claro exponente de lo que yo, como comentaba en anteriores post, espero de los vinos de Amandi, además la RCP como en el caso de Guímaro es muy buena. Otro vino de la R. Sacra a un gran nivel y que pide a gritos que los amantes del vino se zambullan más en esta DO y valoren todo su potencial que junto con los precios que se manejan en estos vinos hacen que no exista excusa posible.
Éstas y otras notas de cata las puedes encontrar en Vinogusto, en la página personal de Roco&Wines.
Todas las notas de cota han sido originalmente publicadas en el blog de Roco&Wines


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