El pasado viernes pudimos asistir en la vinoteca Vinarium de Madrid a la presentación de la bodega riojana Luis Cañas. Situada en la Rioja alavesa, posee unas 90 hectáreas de viñedo propio y controla otras 220. Sus cepas tienen una edad media de 40 años y su parque de tonelería consta de 5.000 barricas francesa y americanas. Sus vinos llevan unos cuantos años entre los más valorados de La Rioja y han cosechado numerosos premios, tanto dentro como fuera de España.
Óscar Cárdenas, sumiller de la bodega y maestro de ceremonias, convirtió la velada en toda una experiencia ya que no sólo habló de sus vinos, sino que dio una completa lección de enología, partiendo de los conceptos más básicos de la cata, pasando por las diferencias entre la barrica americana y la francesa, la importancia de la edad de las viñas o el número exacto de vueltas, ocho y media, que hay que dar al sacacorchos para hundirlo en el tapón. Y todo ello respondiendo siempre con amabilidad a las numerosas preguntas que surgieron de público.
Tuvimos la oportunidad de catar 4 vinos de la bodega. Empezamos por el Luis Cañas Blanco Fermentado en Barrica 2008. Óscar explicó que la barrica daba más complejidad al vino y que además ese tiempo en contacto con la madera luego permitía que la botella pudiera ser guardado más tiempo. También fue guiando la cata mientras los presentes intentaban distinguir los matices aromáticos que Óscar iba dibujando.
Pasamos a los tintos con un Luis Cañas Crianza 2005, un vino que todos los presentes encontraron en un buen momento. Ya está en el mercado, por cierto, su hermano de 2006. Pasamos casi sin enterarnos al siguiente caldo: un Reserva Selección de la Familia 2003. Un vino que se ha conservado muy bien estos seis años y que por lo catado parece que todavía tiene recorrido.
Compitió en muy buenas condiciones con el siguiente y último vino, una de las estrellas de la bodega y recientemente declarado Mejor Vino Español en Madrid Fusión: el Amaren Tempranillo 2001. Un vino que proviene de viñedos con una edad más que respetable: 60 años de media. Ocho años han pasado y todavía se conserva joven. De hecho, está en su mejor momento de forma y aún debe estarlo, según estimó Óscar, otros dos años más por lo menos. Su sutilidad y elegancia lucharon con la expresividad del Selección de Familia. Difícil para los asistentes decidir cuál gustaba más.
En definitiva, una interesantísima presentación de la que salimos, todos, sabiendo un poco más de vinos, de La Rioja, de la cata en general y de los vinos de Luis Cañas. Eso sí, a todos se nos quedaron los dientes largos por no poder probar el Hiru 3 Racimos. “Siempre está agotado”, explicaba Óscar sin que sirviera demasiado de consuelo.


Deja tu opinión