El fin de semana nos dejan dos malas noticias para el mercado del vino español. Por un lado, la exportación de vinos españoles ha caído un 27′3% este primer trimestre del año; por otro, las estadísticas, desde su fría lejanía, aseguran que cada vez son menos los jóvenes que beben vino. Ambos datos han sido recogidos y dados a conocer por el Observatorio Español del Mercado del Vino y no son nada halagüeños.
La caída de las exportaciones, además, se ha dado en todos los vinos y en todos los grandes importadores de vino español. El batacazo más grande se lo han dado los espumosos: un 40,3% en valor. La exportación de vinos envasados producidos por las denominaciones de origen también ha descendido un 20,3%. Todo esto, claro, con respecto al mismo periodo del año pasado. Eso sí, los precios subieron un 1,32% por ciento y se situaron en 1,16 euros.
Los mercados de Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, es decir, los más importantes para los productores españoles, importaron entre un 16% y un 23% menos.
También ha descendido, como os adelantábamos, el consumo de vino entre jóvenes. Un estudio de la empresa Synovate para el Observatorio, ha revelado que sólo un 8% de los jóvenes beben vino con asiduidad. Comparado con 2005, cuando un 11% de los menores de 35 años bebían vino frecuentemente, supone un descenso del 27,27%.
Se desprenden otros datos que seguramente los creativos de las campañas de marketing deberían tener en cuenta a la hora de fomentar el consumo, con la reiterada etiqueta de “responsable”, entre los jóvenes: “un 47% de los jóvenes asegura que no les gusta el vino por su sabor, un 40% considera que debería tener un sistema más fácil y moderno de cierre y un 14% cree que debería venderse en botellas más pequeñas, concretamente de 33 cl. La inmensa mayoría, preocupados por una vida sana, apuestan por una línea de vinos más sencilla y frutal (32%), con menor graduación (14%) y menos calorías (10%)”.
Tenéis sendos informes aquí (exportaciones) y aquí (jóvenes).


Thursday, 28 May 2009 - 9:48 pm
Creo que debemos popularizar el consumo del vino.
Dejar que los jovenes hagan combinaciones como el calimocho.
En el fondo bajar al suelo y no tenerle tanto en los altares.
Tener vinos para calmar la sed de baja graduación alcoholica, y despues nuestro consumidores iran profundizando en esto que llaman cultura del vino.
Creo que es tal la atomización de las bodegas que el propio mercado hara una selección de las mismas.Espero que queden algunas buenas , no solo las mas fuertes.