Cenar en una antigua bodega de un antiguo caserio seduce muchísimo, si combina la esclusividad, el arte de la buena mesa con el placer de poder tomarte un vino en condiciones,y aparte que te sorprendan en todas las visitas. No dudeis en visitar este restaurante.
Muy bien atendidos y aconsejados por Joan, disfrutareis sin duda de toda una selección personal de productos de muchisima calidad a precios justos.